Centro de Orientación y Desarrollo Humano

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Trabajo de Sentimientos y Emociones – Taller de Comediación del CJA

SECCIÓN 4

 

Trabajo de Sentimientos y Emociones

 

Manual del entrenamiento que acompaña

EL ORIENTADOR EXPERTO

Autor:             Gerard Egan of “Loyola University of Chicago”.

Traducción:     Ezequiel Nieto Cardoso, PhD. Jefe del Depto. de Psicología de la Universidad de Monterrey, México, 1982.

Editorial:        Grupo Editorial Iberoamérica

Adaptación:    Y. Sassoon, G. Obispo y O. Prettel

Ejercicio 13: Repaso de sentimientos y emociones

Si usted va a ayudar a los demás a aclarar sus sentimientos y emociones, primero debe familiarizarse con sus propios estados emocionales. En “How Do You Feel?” Editado por John Wood. Prentice Hall. Inc., Englewood Cliffe, New Jersey, 1973, Wood y otros autores describen en detalle sus propias experiencias en una amplia variedad de estados emocionales. Estos estados emocionales están enumerados en la siguiente lista. Se le pedirá que describa qué siente cuando experimenta estas emociones. Describa lo que sienta tan concretamente como le sea posible:

·             ¿Cómo reacciona su cuerpo?

·             ¿Qué sucede dentro de usted?

·             ¿Qué le gustaría hacer?

Les los siguientes ejemplos antes de hacer este ejercicio (ver Tabla 3)

Tabla 3

LA DISCRIMINACIÓN DE SENTIMIENTOS Y DE CONTENIDO

Los próximos cuatro ejercicios (del 14 al 17) se refieren a la discriminación de sentimientos y de contenido. En este momento, repase la distinción entre discriminación y comunicación en “El Manual del Orientador Experto”.

Ejercicio 14: La discriminación pasiva de sentimientos

Instrucciones

Haga un círculo enmarcando los adjetivos que identifican en forma exacta los sentimientos del cliente en las siguientes expresiones (ver Tabla 3.1).

Tabla 3.1

Ejercicio 15: La discriminación pasiva del contenido

Este ejercicio usa las mismas declaraciones que es una reflexión exacta del contenido de toda la frase del que habla y de los sentimientos subyacentes en la misma. Puede haber más de una declaración correcta (ver Tabla 5).

Tabla 5

 


La Empatía Primaria – Taller de Comediación del CJA

SECCIÓN 4

 

LA EMPATIA PRIMARIA

 

Manual del entrenamiento que acompaña

EL ORIENTADOR EXPERTO

Autor:             Gerard Egan of “Loyola University of Chicago”.

Traducción:     Ezequiel Nieto Cardoso, PhD. Jefe del Depto. de Psicología de la Universidad de Monterrey, México, 1982.

Editorial:        Grupo Editorial Iberoamérica

Adaptación:    Y. Sassoon, G. Obispo y O. Prettel

 Los componentes de la empatía precisa a nivel primario.

El estudiante: La experiencia y el lenguaje de la emoción.

Si usted va ayudar a los demás a aclarar sus sentimientos y emociones, debe estar en contacto con sus propias emociones y saber al dedillo un vocabulario que exprese la emoción. Los siguientes ejercicios se enfocan hacia el lenguaje de la emoción y hacia su experiencia de la emoción.

Ejercicio 12 Ampliando su facilidad para expresar sentimientos y emociones.

Los sentimientos y las emociones pueden expresarse en formas variadas.

·        Como simples palabras:

Me siento bien

Me siento enojado

Me siento atrapado

Me siento abandonado

Me siento deprimido

Me siento encantado

·     Por frases (idiomáticas, idiosincrática, descriptivas. Metafóricas):

Estoy fuera de lugar

Estoy entre la espada y la pared

Me siento en la cima del mundo

Me ha ido de la patada

A través de implicaciones de frases vivenciales y de conductas:

·     Afirmaciones vivenciales (lo que me está sucediendo a mí):

Siento que me está haciendo a un lado

Siento que me ama

Siento que me están examinando, evaluando y estereotipando

Siento que él me aprecia

·      Afirmaciones basadas en conductas (qué acción siento que debo llevar a cabo)

Me gustaría darme por vencido

Me gustaría abrazarte

Me gustaría cantarles unas cuantas verdades

Me gustaría bailar y cantar por las calles

Observe que los sentimientos y las emociones son expresados en forma implícita (por lo tanto indirectamente) en las verbalizaciones de experiencias y conductas.

“Me siento mal porque me están haciendo a un lado.”

“Me siento mal” es, en cierta forma, más directa, describe directamente el estado emocional primario. Sin embargo, las afirmaciones de experiencias y conductas de las emociones son más coloridas y dramáticas y por lo tanto, en cierta forma, más directas que las meras afirmaciones primarias. Las afirmaciones de experiencias y conductas de la emoción muy a menudo se refieren, en forma breve, a sentimientos y contenidos. Por lo tanto, en la afirmación:

“Siento que me ama”

La implicación es:

“Me siento de maravillas” (estado emocional primario)

“Porque creo que me ama” (contenido, esto es, bajo el sentimiento está la experiencia)

El propósito de este ejercicio es ayudarle a ampliar las maneras con las cuales usted expresa sus sentimientos y emociones.

A continuación aparece una amplia variedad de estados afectivos. Debe usted expresarlos en las cuatro formas diferentes indicadas anteriormente. En la primera parte del ejercicio se le dará un ejemplo para cada categoría afectiva. Después, usted hará su ejemplo.

1.- Alegría

Una palabra: feliz

Frase: Ando por las nubes.

Afirmación de la experiencia: Creo que le gusta mi trabajo

Afirmación de conducta: Me gustaría ir a cenar para celebrar.

Ahora, haga los siguientes ejercicios (ver tabla 5).

Tabla 2


La Concreción – Taller de Comediación del CJA

SECCIÓN 3

 

LA CONCRECIÓN

 

Manual del entrenamiento que acompaña

EL ORIENTADOR EXPERTO

Autor:              Gerard Egan of “Loyola University of Chicago”.

Traducción:      Ezequiel Nieto Cardoso, PhD. Jefe del Depto. de Psicología de la Universidad de Monterrey, México, 1982.

Editorial:           Grupo Editorial Iberoamérica

Adaptación:    Y. Sassoon, G. Obispo y O. Prettel

EJERCICIOS PARA CONCRETAR

Si usted trata de ayudar a otros a hablar concretamente acerca de ellos mismos, deberá aprender primero qué es “ser concreto” y cómo hablar concretamente acerca de usted mismo. Antes de hacer los siguientes ejercicios, revise la sección de concretar en “El Orientador Experto”.

 

Concretar quiere decir hablar acerca de experiencias específicas (“experiencias” se refiere aquí a lo que me pasa y a lo que me hacen los demás); hablar acerca de conductas específicas (“conducta” significa aquí lo que hago), y hablar acerca de sentimientos específicos (que acompañan mis experiencias y mi conducta).

Ejercicio 8: Hablando concretamente acerca de las experiencias.

En el ejercicio siguiente, se le invita a hablar acerca de algunas de sus experiencias, primero vagamente, después concretamente.

 

Estudie los ejemplos siguientes:

 

-  Declaración vaga de una experiencia: “las cosas no fueron tan mal hoy.

 

 

-  Declaración concreta de la experiencia: “esta mañana tuve dolor de cabeza durante varias horas mientras estaba en el trabajo”.

 

 

Ejemplo 2:

 

-  Declaración vaga de una experiencia: “La gente me molestas”

 

 

-  Declaración concreta de la experiencia: “Mis compañeros de clase me ridiculizan porque estoy gordo. Me llaman “Porky” y “rechoncho”. No me invitan a sus fiestas. Siempre dicen que no me invitan porque yo comería mucho”.

 

 

En los espacios que siguen, trabaje con cinco ejemplos de su experiencia propia. Manténgase en las experiencias, en el sentido definido arriba; no incluya sentimientos y/o conductas. Trate de escoger experiencias negativas o positivas, que sean relevantes para su estilo interpersonal y para la experiencia del entrenamiento (ver Tabla 1).

 

 

 Tabla 1 


La Atención – Taller de Comediación del CJA

SECCIÓN 2

Manual del entrenamiento que acompaña

EL ORIENTADOR EXPERTO

Autor:              Gerard Egan of “Loyola University of Chicago”.

Traducción:      Ezequiel Nieto Cardoso, PhD. Jefe del Depto. de Psicología de la Universidad de Monterrey, México, 1982.

Editorial:           Grupo Editorial Iberoamérica

Adaptación:    Y. Sassoon, G. Obispo y O. Prettel

EJERCICIOS DE ATENCION FISICA

Estos ejercicios tienen que ver con la manera como usted usa su cuerpo para comunicarse con otra persona, esto se llama atención física. Antes de hacer estos ejercicios, vuelva a leer el capítulo sobre la atención de “El Orientador Experto”. Acuérdese especialmente de los elementos básicos de la atención física, que son los siguientes:

S – Mire a la otra persona cara a cara

O – Adopte una postura abierta

L – Inclínese hacia el otro

E – Mantenga un buen contacto visual

R – Esté relajado y cómodo en esa posición

Ejercicio 1: La experiencia de la no atención en una conversación uno a uno.

1.        Escoja un compañero entre los miembros de su grupo para trabajar en pareja.

2.        El compañero A adopta una posición de atención; el compañero B viola las reglas de la atención (no mira cara a cara).

3.        Se entabla una conversación durante 3 ó 4 minutos sobre sus metas en este experimento de entrenamiento, lo que le gustaría llevar a cabo, etc.

4.         Después de 4 minutos más o menos, se cambian los roles, y ahora el compañero A viola las reglas de la buena atención, mientras que B asume una posición de atención. Continúe la conversación sobre las metas por otros 3 ó 4 minutos.

5.        Suspenda la conversación y examine cómo se sintió, tanto en la posición de atender como en la de no atender; que impacto tuvo en usted la atención o la falta de atención de la otra persona, etc.

Ejercicio 2: Experimentar cuando nos atienden en una conversación en grupo

1.         Todos los miembros del taller de comediación se sientan en círculo para una conversación en grupo.

2.        Se escoge un tema relacionado con el entrenamiento (por ejemplo, ¿Qué temores surgen durante las prácticas del taller?)

3.        Se discute el tema por 3 ó 4 minutos; la mitad de los miembros atienden mientras la otra mitad asume diversas posiciones de no atender.

4.         Después de 3 ó 4 minutos se invierten los papeles.

5.         Se interrumpe la discusión y se comentan los efectos de no atender y de atender, tan concretamente como sea posible.

Ejercicio 3: Grados de atención en una conversación de uno a uno

1.        Elija un compañero entre los miembros del grupo de entrenamiento. Su compañero actuará como mediado.

2.        Elija un tema de conversación relacionado con el entrenamiento.

3.         Inicie la conversación con una posición de atención mínima.

4.        A una señal del entrenador (previamente acordada con éste), cambie a una actitud de atención intensificada. Continúe por 2 ó 3 minutos.

5.         Interrumpa la conversación y discuta los diferentes efectos de las diversas clases de atención, desde el punto de vista del que comunica y de aquel con quién se comunica.

Ejercicio 4: Grados de atención en una conversación en grupo

1.        Todos los miembros del taller de comediación se reúnan en círculo para una conversación en grupo.

2.         Continúe discutiendo el tema del ejercicio número 2.

3.        Al principio, los miembros deberán asumir solamente el mínimo de la posición de atención física, pero todos deberán atender.

4.        Después de algunos minutos de discusión, a una señal del entrenador (previamente acordada), todos deberán de cambiar a una posición de atención intensificada. Continúe la conversión por algunos minutos más.

5.        Interrumpa la conversación y discuta las diferencias entre las posiciones de atención mínima y máxima.

Ejercicio 5: Escuchar los datos no verbales y paralingüísticos

El atender físicamente tiene dos funciones: 

1.        Es una señal para la persona de que estoy activamente presente y trabajando con ella, y 

2.         Me ayuda a ser un oyente activo (esto es, mi atención física, ayuda a mi atención psicológica).

¿Qué es lo que escucho? ¿Escucho tanto los mensajes verbales como los no verbales de la persona con quien estoy hablando?

El propósito de este ejercicio es volverse mas sensible a los datos y mensajes no verbales y paralingüísticos (paralingüísticos se refiere al modo como se usa la propia voz en el proceso de comunicación; los datos paralingüísticos incluyen tono de voz, volumen, entonación, ritmo de palabras, tropiezo con las palabras, ruidos guturales, suspiros, etc.)

Los datos corporales  y paralingüísticos tienen dos funciones generales:

1.        Confirman, puntualizan, enfatizan, modulan o modifican de algún modo el mensaje verbal del que habla o,

2.         Algunas veces, contradicen el mensaje verbal del que habla; y por lo tanto contienen el mensaje real. Por ejemplo, si el que habla levanta la voz y pega sobre la mesa mientras esta dando un mensaje de enojo, entonces, tanto el levantar la voz (dato paralingüístico) y pegar sobre la mesa (dato corporal) subrayan y enfatizan su enojo. Sin embargo, si el que habla lo hace de un modo vacilante (dato paralingüístico) mientras está jugando con sus manos (dato corporal) y dice que “si, a él le gustaría salir a cenar hoy en la noche”, entonces los datos corporales y paralingüísticos contienen el mensaje real, que contradice al mensaje verbal (o lingüístico).

Instrucciones

1.         Los alumnos deben dividirse en grupos de cuatro miembros (A, B, C, y D).

2.        Miembros A y B (los mediados) estarán durante cinco o seis minutos discutiendo lo que les gusta y lo que no les gusta acerca de sus estilos interpersonales actuales (o cualquier otro tema relevante de la experiencia de entrenamiento de éste taller).

3.        Miembros C y D (los comediadores) actúan como observadores, mientras A y B están hablando; C y D deben tomar notas por escrito de los datos corporales y paralingüísticos de A y B.

4.        El comportamiento del que abra debe ser observado y registrado, pero C y D (los comediadores)  deben tener cuidado de no sobre-interpretar este comportamiento.

5.        Después de cinco o seis minutos, C y D deben dar retroalimentación a A y B (los mediados) como observadores y C y D como interactuantes (los comediadores).

Ejemplos de algunos comentarios típicos de retroalimentación:

·         “La mayor parte del tiempo usted habla muy de prisa, en rachas. Me dio la sensación de nerviosismo.”

·         “Usted estaba sentado muy tenso durante el diálogo. Sus manos permanecieron cruzadas en el regazo todo el tiempo y no hubo prácticamente movimiento corporal. Esto le hacía parecer muy estirado. Me dio la impresión de timidez o rigidez.”

·         “Cuando usted habló de ser una persona muy sensible, alguien se siente herido fácilmente, empezó a tropezar un poquito con sus palabras. El mensaje parecía ser que usted es sensible de ser tan sensible.”

·         “Usted golpeó con pie izquierdo casi constantemente”. “Puso su mano sobre la boca durante mucho tiempo. Me dio la impresión de indecisión.”

·          “Cuando B empezó a hablar con indecisión a cerca de ser tímido, usted se recargó en la silla y aún movió su silla hacia atrás un poco. No estoy seguro si lo que usted quería demostrar era que él le ponía incómodo, o que usted es se estaba poniendo cómodo, dándole a él la oportunidad de hablar”.

·         “Usted rompió muchísimo el contacto visual cunado hablaba acerca de  sí mismo, pero no cuando estaba escuchando”.

·         “Usted estaba tan relajado (a veces hasta descuidado) que casi me dio la impresión de que nos estaba interesado en su tarea”.

Precaución

El propósito de este ejercicio es desarrollar sensibilidad a los datos verbales, corporales y paralingüísticos.

En esta etapa, usted debe empezar a notar la gran variedad, calidad y cantidad de este tipo de datos e información que se surge durante el proceso de comediación, pero también debe ser cauto para identificarlos gradualmente, conforme se vaya volviendo más sensible y empático. El manejo de este nivel de comunicación, se irá desarrollando a partir de su entrenamiento, experiencia y práctica profesional. Sin embargo, debe tener mucho cuidado de manejar este nivel de comunicación solamente dentro del propio contexto en que se da, (que incluye quién está hablando y a quién se está dirigiendo, bajo que circunstancias, con que antecedentes, sobre qué tema y demás).

Algunas veces, un mismo dato corporal o paralingüístico puede significar varias cosas, dependiendo del contexto total en que surge durante la intervención. Por ejemplo, una cabeza alta y una expresión hierática (solemne, pomposa, rimbombante) pueden significar rechazo, enojo y desaliento; pero este comportamiento no indica invariablemente que el significado sea aplicable a todas las situaciones en general.

Finalmente, si usted se vuelve excesivamente preocupado por los datos corporales y paralingüísticos, su manejo se volverá también excesivamente consciente acerca del proceso de comunicación. Obviamente, esta preocupación le estorbará en su desempeño como mediador.

Ejercicio 6: Atendiendo a los mensajes verbales

Un ejercicio de parloteo.

Hay una gran diferencia entre repetirle a la persona lo que ha dicho (reflejo de contenido), y comunicarle con adecuada empatía lo que usted ha entendido desde el marco de referencia de ella. Sin embargo, la empatía adecuada depende, en parte, de su habilidad para entender y recordar lo sustancial y relevante del mensaje verbal del otro (síntesis de contenido). Por tanto, este es un ejercicio de reflejo de contenido; es tan solo la habilidad de repetir al mediado lo que éste ha dicho, en sus propias palabras y con los mismos términos con los cuales se refiere a su experiencia. Más tarde, se enfatizará la diferencia sustancial entre repetir y comunicar con  empatía adecuadamente la síntesis del contenido.

Instrucciones

1.         Los alumnos del taller deben dividirse en grupos de tres: el mediado (quien comunica), el mediador (quien escucha) y el comediador (quien observa).

2.        El mediado hace un comentario acerca de sí mismo, pero lo limita a una frase completa.

3.        El mediador usa la fórmula “usted dijo que”…. Y repite lo sustancial de lo que dijo el que habló.

4.        El comediador, que puede escribir para ayudarse en su tarea, le da al mediado retroalimentación de su fidelidad al repetir. La retroalimentación debe ser muy rápida en indicar lo que el mediador ha dejado fuera, si es que así ha sucedido.

5.         El mismo proceso anterior se repite, excepto que el mediado hace dos comentarios personales acerca de sí mismo.

6.        El mismo proceso se repite, solo que ahora se hacen tres comentarios acerca de sí mismo.

7.        Finalmente el proceso completo (frases del uno al cinco) es repetido por cada uno de los miembros de la triada para que así, cada uno tenga la oportunidad de ser el mediador, el mediado y el comediador.

Adaptación:

Y. Sassoon, O. Prettel y G. Obispo


Análisis Psicológico de la Película “Las Horas”

Ciclo: Neurosis

Tema: Trastorno Bipolar y Depresión

Ficha Técnica

Año:                 2002 

Nacionalidad:     USA 

Estreno:            21-02-2003 

Género:            Drama 

Duración:          114 m. 

Dirección:         Stephen Daldry 

Intérpretes:      Meryl Streep (Clarissa Vaughan), Nicole Kidman (Virgina Woolf), Julianne Moore (Laura Brown), Ed Harris   (Richard), Stephen Dillane (Leonard Woolf), Miranda Richardson Vanessa Bell) 

Guión:              David Hare 

Fotografía:        Seamus McGarvey 

Música:            Philip Glass

Montaje:          Peter Boyle

 

INTRODUCCIÓN

 “Las Horas” indaga en el plano más profundo y psicológico de los personajes mientras trabaja con tres tiempos diferentes. Aborda tres formas distintas de depresión en tres personajes femeninos. Presenta tres argumentos distintos en una complejidad de cuestionamientos existenciales: la enfermedad, la tristeza, la soledad, la locura, la muerte, la libertad, la responsabilidad y la elección. Nos muestra los ángulos más oscuros y dolorosos de la existencia humana. 

Presenta la forma como las personas viven su vacío existencial; las decisiones agudas y profundas que la gente hace, y el costo de esas decisiones en busca de la felicidad.

Las tres mujeres quieren encontrar algo que dé sentido a su vida para poder salir de su propio vacío que las llevó a la soledad, melancolía y desesperación. Es un día común, en la vida de una persona como cualquiera, pero al final, en Mrs. Dalloway, uno comprende que todo lo que hay que saber sobre la existencia, está contenido en cada día de cada vida humana.

Algunos de los cuestionamientos más relevantes de la película son:

  • ¿Cuántas formas tenemos de morir?
  • ¿Es que acaso sólo existe la muerte física?
  • La partida del único ser que nos hace sentir vivos, ¿No es un deceso espiritual?
  • Al aguantar una vida que no elegimos, que no queremos y que no estamos dispuestos a soportar ¿no es peor que morir?

Las horas es un valioso material que ofrece la oportunidad de seguir encontrando y explorando la profundidad de la naturaleza del ser humano. Es una novela basada en hechos reales sobre la vida de Virginia Wolf.

  • La música de Philip Glass es un hilo conector de los tres distintos tiempos (épocas) y enfatiza las emociones de cada personaje.
  • La fotografía de Seamus McGarvey se enmarca en escenarios de sobria elegancia y falsa realidad.
  • La cámara de Stephen Daldry en estado de gracia consigue pasearlos y pasearnos (reparto y audiencia) por sus pesadillas y angustias, como si fueran/fuéramos marionetas de la vida.

 

LOS PERSONAJES

A)  Victoria Woolf

Nicole Kidman interpreta a Virginia Woolf; ella es el principio y el final de la película, basada en hechos verídicos sobre la vida de la escritora inglesa, nos presenta la historia de quien fue considerada como maniaco-depresiva, en una época en que aún  no se conocía el litio para el tratamiento de este tipo de padecimientos, que hoy conocemos con el nombre de Trastorno Bipolar.

Virginia aparece luchando contra su depresión, no halla su sitio en este mundo y ya ha tratado de huir dos veces de él; sin embargo sus intentos han sido frustrados.

Comienza a escribir su primera gran novela “Mrs. Dalloway”, mediante la cual, encuentra el medio catártico para expresar su hartazgo, su dolor y su soledad.

B)  Laura Brown

Interpretada por Julianne Moore, dos décadas después en la ciudad de Los Ángeles, CA, es el personaje que representa el rol de las mujeres como el “ama y ángel de la casa“. También personifica la represión sexual y económica. Es una esposa y madre que contempla en el suicidio la forma de poner fin a la monotonía y la sordidez de una existencia que no desea vivir. Su vida es también un hueco de nada, un camino sin destino y un grito que nadie oye en su miserable oscuridad.

Laura vive su papel de madre y esposa cuando la segunda Guerra Mundial había finalizado. La época y el país (Norteamérica), determinan su posición de ser humano frente a su vida. Es una mujer alienada, con una profunda depresión y un gran vacío existencial. Vive la monotonía. Ni su esposo e hijo, ni tampoco su estabilidad económica, son suficientes para darle un sentido. Su esposo es vendedor, lo cual ilustra la ideología de una sociedad capitalista de producción y consumo, en la que las personas son valoradas por su capacidad adquisitiva.

Laura tiene una incapacidad extrema para demostrar afecto. Reprime y esconde sus sentimientos, y es un ser pasivo que lee la novela de Virginia Wolf: Mrs. Dalloway. En la lectura de esta novela, se va a identificar con la protagonista, y va a comenzar a fantasear con la idea del suicidio, sin llegar a consumarlo. Se presenta la escena del hotel, acostada en la cama, donde la tragan las aguas del río, mientras contempla la idea de su muerte como una escapatoria. Finalmente huye de su casa y de su vida aburrida, abandona a su esposo y sus hijos, sin tener un rumbo u objetivo claro; sólo escapa.

C)  Clarissa Vaughan

Interpretado por Meryl Streep, es el personaje de una mujer neoyorquina que representa la versión contemporánea de Mrs. Dollaway.

Su personaje representa la posición social respecto a la diversidad sexual, en un tiempo y un lugar, donde sus derechos son reconocidos, en contraste con la época victoriana, cuando las relaciones lésbicas eran fuertemente censuradas por una sociedad conservadora, que defendía sus ideales, sus valores morales y sus buenas costumbres.

Clarissa prepara una fiesta en honor de su amigo Richard, el amor platónico de su juventud. Vive en un departamento con su pareja (que es una mujer), y a la vez es madre de una hija que la visita para estar presente en el festejo que organiza. Aún no sabe que éste va a ser abruptamente suspendido por el suicidio de su amigo.

D)  Richard

Ed Harris interpreta el personaje del poeta visionario Richard, quien se encuentra en la más terrible soledad, y está desahuciado. Su personaje es una crítica afilada del paciente con VIH-SIDA y su consiguiente depresión.

A través de su deterioro y su incapacidad para recuperar su salud, Richard, al igual que Virginia, son dos personajes que sirven para cuestionar la eficacia del tratamiento médico. Podemos observar el deterioro de Richard, al igual que el de Virginia, y sus mutuos suicidios.

Encontramos similitud en la condición depresiva de Richard y de Virginia, ambos alucinan que las aves cantan en griego. En la vida real, en una ocasión Virginia intentó lanzarse por una ventana, como Richard finalmente lo hace en su novela Mrs. Dallaway. Esto es un aspecto fuertemente auto-biográfico en el personaje de Richard.

ANÁLISIS PSICOLÓGICO

La novela de Virginia Woolf empieza cuando Mrs. Dollaway se dispone a preparar una fiesta para un amigo, a la cual asistirá mucha gente. Esa es la clave del sentimiento central: una persona cumple con lo que tiene que hacer, pero en el fondo no se siente bien, no lleva una existencia libre y plena. En este caso, el mismo transcurrir del tiempo, que se hace apremiante -ya que todo tiene que estar listo antes de que lleguen los invitados- se convierte en otro adversario aplastante que hace de Clarissa (y Mrs. Dalloway) una mujer angustiada.

El malestar de las tres mujeres es el mismo, y tiene que ver con la insatisfacción emocional que sienten ante los roles que les ha dado la sociedad en la que les ha tocado vivir. Es algo que va mucho más allá de la inclinación homosexual que comparten las protagonistas. En los dos primeros casos, la homosexualidad se apunta como la manifestación espontánea de una identidad diferente, prohibida, que no se ajusta a lo “normal“.

Sin embargo, el desasosiego de Las Horas no se reduce a esta cuestión, sino a la falta de sentido en su existencia. Podemos observarlo, casi de forma presupuesta, en la relación de Clarissa con su pareja, quienes pueden constituir una “familia feliz”, al lado de una hija joven (algo impensable en las épocas que les toca vivir a las otras dos mujeres); y no obstante, Clarissa se encuentra sumergida en una fuerte depresión.

En realidad, esta descripción de una identidad que no se ajusta a los requerimientos de la sociedad encuentra su modelo mayor en el espíritu del poeta Richard (quien también es homosexual). No es casualidad que la película se origine a partir de la depresión que sufre Virginia y termine la fiesta con el dramático suicidio de  Richard.

Lo que distingue a estos personajes del resto, es el hecho de que son ellos mismos los que pueden ver, y finalmente expresar, un sentimiento de libertad (en su muerte), ante la imposibilidad de estar al margen de un mundo que sienten falso. Esa visión trágica les infundirá, finalmente, un deseo de terminar con su existencia.

Alguien debe morir, y debe ser el poeta, el visionario…

Eso dice Virginia Woolf, para anunciar su propia muerte. En efecto, al final del filme los dos artistas se suicidan, la escritora se sumerge en el río para desaparecer y el poeta visionario salta al vacío desde su ventana.

Laura Brown vive su papel de madre y esposa, es una mujer alienada; también con una profunda depresión y un gran vacío existencial. Su familia no da sentido a su vida.

En ese confinamiento emocional, Virginia Woolf se abandona a su propio exilio interior (en su locura pierde el contacto con el mundo) y Laura Brown abandona un papel que no puede cumplir (pierde a su esposo y sus hijos).

Clarissa puede disfrutar de su homosexualidad en una década que reconoce sus derechos y su identidad sexual. Sin embargo, ella está atrapada, en el fondo, por la misma sociedad, por el mismo rol de ama de casa, y por el mismo tiempo tan privado como desencantado donde no hay una vida ardiente que vivir, y donde está condenada a la futilidad, a la sombra y a la soledad.

 

IMÁGENES Y SÍMBOLOS

  • El Río

El río es el símbolo más afortunado y preclaro de la película, con su bruñida e intempestiva imagen, que es utilizado para figurar y significar la vida. El sosegado transcurrir de sus aguas simboliza el transcurrir de la vida. Casi al inicio de la película aparece el río cuando Virginia Woolf escribe una carta póstuma, la cierra y la deposita junto a otra carta en la parte superior de su escritorio. Luego huye de su casa, se acerca hasta el río, se mete unas rocas pesados en los bolsillos, y se adentra, hasta hundirse, en las poderosas aguas que conforman la corriente que la arrastra vestida y definitivamente apagada. Fundidas sus imágenes, la vida, el río y la muerte se dan la mano. En esta carta, Virginia señala:

“Has sido todo lo que alguien puede ser para otro… Te debo toda la felicidad de mi vida… En mí ya no queda nada, salvo la certeza de tu bondad…”.

También aparece la imagen del río en una de las escenas más fuertes de la película, cuando Laura Brown contempla la idea de su suicidio en la habitación de un hotel. El río nos refleja la turbulencia de su vida emocional, que no le deja otra alternativa más que añorar su propia muerte. Esta es una de las escenas figurativas más impresionantes de la película, porque conjunta la riqueza de varios símbolos.

  • Las Flores

En la película, la imagen de las flores se utiliza a manera de intersección semántica que va ligando la historia de las tres mujeres en sus tres épocas históricas distintas. Al mismo tiempo, son las flores las que acentúan el matiz, en los rasgos que las diversifican: dos son las mujeres a quien sus esposos llevan un ramo de flores a casa; y una, la que las compra por sí misma.

La imagen de las flores es el ornamento que adorna lo sombrío de una felicidad aparente. Simboliza la capacidad de apreciación estética, la contemplación de la belleza, el acompañamiento de las ocasiones solemnes. Se busca en las flores el gozo y el placer perdidos en la anhedonia.

En cuanto a las flores, se regalan para expresar nuestro afecto, lo mismo en los nacimientos que en la muerte. También acompañan los ritos religiosos y espirituales. En ocasiones se les confieren poderes curativos y reconfortantes.

Clarisa en la película declara: “Yo misma comprare las flores…”. Así como ella misma se encargará de la fiesta y ella misma preparará la comida. En su egocentrismo, no se da cuenta de que todo lo que hace no es para su amigo Richard, sino para ella misma, para llenar su propio vacío.

Leonard le regala flores a Virginia, dándole a la vez un mensaje que no se atreve a expresar: disfruta de la vida. El acto de regalarle flores es un sustituto de lo que no es capaz de decir.

Virginia, por su parte, constantemente huele las flores y luego se pone a escribir. Como si en el acto de oler las flores encontrara la fuente de su inspiración en la búsqueda del sentido de su existencia.

  • Las Camas

La imagen de las camas expresa las horas de desasosiego e insomnio. Las tres mujeres aparecen en repetidas ocasiones en la cama. Ésta, no como el lugar del descanso y del sueño reparador, sino como el refugio donde la posición fetal recuerda la seguridad de la vida intrauterina, envuelta en las cobijas (la placenta), aislada del dolor y del sufrimiento. La cama es también la imagen del refugio contra el desamparo y el abandono.

Las tres aparecen en las camas desprovistas de energía, desvitalizadas y sumergidas en la inactividad y desoladora mirada de contemplación desesperanzada.

Laura Brown en el hotel, yace tendida sobre la cama contemplando en el suicidio el alivio a su dolorosa vida que transcurre simbolizada por las aguas del río que fluyen en la habitación durante la misma escena.

Las camas siempre están vacías, simbolizando la soledad; solamente apreciamos a las mujeres derrumbadas en ellas, con las miradas perdidas y sus cuerpos sin energía.

Jamás vemos un instante de unión en el lecho conyugal. Laura Brown, muy reveladoramente, lo que coloca en el lado vacío (que pertenecería a su marido), no es otra cosa que el libro que está leyendo: Mrs. Dalloway.

Asimismo, después de la conversación de Clarissa con la madre de Richard, lo primero que hace es entrar en  su dormitorio y tumbarse en la cama, avasallada por su dolor ante la pérdida de su amigo, como si la cama pudiera ofrecerle consuelo.

  • La Comida

A lo largo de toda la película, aparecen los alimentos como un símbolo central de la demanda y expresión del afecto. La madre es el primer objeto amoroso del niño recién nacido, y es a la vez el objeto nutricio que asegura su subsistencia. Ligamos de esta manera, la expresión del amor al alimento, al acto de comer, como acto de nutrir nuestro cuerpo con el amor que éste necesita. Cuando se fracasa en el amor, las ganas de vivir se pierden. Cuando la persona deprimida quiere morir, deja de comer.

A Laura Brown no le quedó bien el pastel, pero lo quiere de todas maneras porque piensa que del mismo modo como se aprecian los regalos, lo querrá su esposo, porque los obsequios tienen buenas intenciones. Laura dice:

“Haremos el pastel para que papá sepa que lo queremos…”

Su hijo (Richard) responde:

“¿De otra manera no podrá saber que lo queremos?”

En la escena donde aparece Virginia en la cocina de su casa, se nos muestra el rol social que se espera que la mujer de su época desempeñe, “la cocinera y ama de casa”. Su sirvienta le reclama que pasa demasiado tiempo escribiendo y no se dedica a estar al pendiente de cosas más apropiadas de la mujer, como el asegurarse de tener todos los ingredientes para preparar la comida.

Este es un rol social para la mujer con el cual Virginia no esta de ninguna manera de acuerdo. Esto lo expresa simbolizado en el acto de mandar a Londres a la cocinera a comprar jengibre, el ingrediente faltante, con el tiempo justo para que la comida esté lista a la llegada de sus invitados. Así es como “manda” lejos de sí un convencionalismo social que no desea acatar.

La cocinera avienta al suelo su delantal antes de partir, simbolizando el desprecio por el lugar que ostenta como mujer en esa época victoriana.

De igual manera, Laura abandona su rol social y queda prácticamente en el exilio, por la pena y la censura de haber abandonado su hogar, su esposo y sus hijos. Abandona el papel convencional que no quiere asumir como esposa y madre. Culturalmente, una madre que abandona a sus hijos es como lo dice la hija de Clarisa: “Así que ella es el monstruo”…

Es un acto monstruoso y reprobable. No obstante el fracaso de los lazos afectivos simbolizados en el pastel que Laura prepara para homenajear el cumpleaños de su esposo.

Se esfuerza por que el pastel le “quede bien” y fracasa. Lo tira a la basura, como tira a la basura el hogar donde ha fracasado su felicidad. Se esfuerza una vez más y vuelve a hacer el pastel. Así se esfuerza día tras día por querer amar su vida y su familia, sin lograrlo.

  • Los Espejos

Las Horas desarrolla dramáticamente ese juego de espejos donde una sola figura femenina aparece reflejada en tres distintas personalidades. Mujeres retratadas por separado, muestran su dolor frente a un cristal reflectante y aglutinador que les devuelve, sin saberlo, el rostro de una mujer distinta a la que se está mirando en ese momento.

La aflicción de una, proyecta el conflicto de la otra, que es su reverso al otro lado del espejo, y del tiempo. El silencio de una (la escritora), libera el ahogo paralizador que las circunda y entrelaza a todas (las lectoras). El alivio de una es el alivio de todas. Es la muerte elegida como respuesta rotunda y libre al enigma de una vida claudicada en el suplicio irremediable.

El espejo es utilizado para mostrar la incertidumbre de la autoimagen corporal, en el cual, aparece la imagen distorsionada del Yo. Muestra los sentimientos de autodesprecio y desilusión, característicos durante los estados depresivos.

En el espejo la mirada busca constantemente encontrar sentido a la existencia. Se mira y se comprueba una vez más frente al espejo, lo insoportable de la existencia y la perdida de la propia belleza.

En el espejo, los ojos se nutren de rechazo y desprecio por la vida. En su reflejo se buscan todas las respuestas que nunca se encuentran. En el espejo se mira el diálogo silencioso del Yo alienado, y el transcurrir devastador del tiempo.

  • La Escritura

En la escritura, Virginia Woolf encuentra la catarsis de sus más agudos cuestionamientos existenciales y el acompañamiento a su soledad. A través de la escritura, en la carta, se despide de Leonard y le agradece su amor, antes de morir.

En la novela de Mrs. Dalloway, Laura se identifica y encuentra compañía y comprensión, sin darse cuenta como se acrecienta su ensimismamiento  y distanciamiento emocional de su entorno.

En Virginia, muere la escritura visionaria, y en Richard muere la poesía: la belleza hecha escritura.

La cocinera le reclama  a Virginia que pasa demasiado tiempo escribiendo: “Tuve que decidirlo sola, haré una tarta de cordero… Usted está muy ocupada con su escritura, nadie me dio instrucciones.”

Le reprocha a su escritura el hecho de que no se dedica a estar al pendiente de cosas más apropiadas de la mujer, como el asegurarse de tener todos los ingredientes para preparar la comida.

  • La Fiesta

La fiesta es el símbolo del bullicio, la muchedumbre y el ruido. Todos son distractores y evitaciones contra el vacío y el silencio. En la fiesta nos movemos, no estamos quietos ni callados, porque en la inactividad y en el silencio contactamos nuestro temido vacío existencial. Se trata de evitar la soledad, aunque sea con relaciones superficiales, efímeras o pasajeras. La fiesta es un rito de lo colectivo que resguarda contra el aislamiento. La fiesta es un homenaje patente en lo social, expresión compartida de nuestros afectos.

  • Los Ojos

Los ojos por su poder de expresión y comunicación paralingüística, nos dicen más de lo que cien palabras nos pueden decir. Ojos que reclaman, que imploran, que acusan o que consuelan. Mirada desobediente e incomplaciente, conciliadora de la crueldad. Mirada glacial que congela las emociones, pero no destruye los sentimientos.

La cámara constantemente toma las distintas miradas, de la mujer, de la esposa, la madre, el hijo, el poeta visionario; de quien vigila y de quien denuncia.

En Virginia vemos la mirada extraviada de una mente frágil aquejada por la enfermedad mental. Virginia dice: “Hay que mirar la vida de frente, y conocerla por lo que es, amarla por lo que es. Es el derecho de todo ser humano”.

En Laura vemos los ojos sofocados por la monotonía y la vacuidad de la existencia. En Richard encontramos los ojos que miran hacia un pasado de abandono y desamor. En Clarisa la mirada muestra la soledad y la tristeza.

  • Los Vigilantes

Vemos a Virginia salir de su casa, a escondidas, por la puerta del muro de su jardín. Leonard, su esposo (su vigilante), se entera y, raudo, corre desesperado en su búsqueda, justo del mismo modo y con la misma veloz y angustiosa incertidumbre, que, anteriormente, le habíamos visto padecer al niño Richard en el episodio de 1951, en Los Ángeles, queriendo evitar el desastre que se teme, que se vaticina para sí con la extraña marcha en coche de su madre: Laura. Por lo tanto, estos dos personajes quedan así emparejados, ambos cumplen la misma función celadora, vigía y velante.

No es vana esta operación unitiva, si tenemos en cuenta la importancia que tiene ese niño en el desenlace final, cuando queda a la luz la identidad del pequeño en el episodio desarrollado en Nueva York. Ese niño ocupa la posición vertebral de toda la narración. El director toma la imagen del niño tras el cristal del automóvil, exactamente igual que la imagen de Richard tras la ventana de su departamento.

El movimiento posterior de la cámara nos descubrirá que guarda entre sus manos un retrato de la boda de su madre, bellísima, en blanco y negro, los ojos mirando hacia el suelo y; como no podía ser de otra forma, sola, completamente sola.

En ese preciso instante, recuerda los pasajes fundamentales de su vida, poco antes de tomar la drástica decisión de suicidarse, logra un destello de comprensión: no en vano, le dice a Clarissa “te quiero”; la misma frase que su madre ya pronunciara en el coche para tranquilizarlo, justo el día en el que, según la conmovedora confesión de la escena final, ésta ha decidido ya la estrategia de su huida, es decir, de su desaparición-muerte como figura materna.

Si hay algo que diferencia a Virginia Wolf  de Clarissa Vaughan es el diametralmente opuesto lugar que cada una posee en sus respectivas relaciones afectuosas. Virginia, a causa de su enfermedad, de su depresión, de sus intentos de suicidio, es la persona protegida, custodiada, asfixiada por los cuidados de su marido, a quien, entre otras cosas, en la escena de la estación de tren, le dice con energía:

“Tu decidiste que yo podía ser feliz en esta tranquilidad. A mí me han robado la vida… Yo también vivo la amenaza de mi extinción. Vivo una vida que no deseo llevar. No se puede encontrar la paz evitando la vida. Desearía ser feliz por ti”.

Clarissa, muy al contrario, es la cuidadora, la vigilante, la entregada, la que quiere aliviar el duro trance por el que está pasando Richard, en quien sin quererlo, engendra el mismo ahogo existencial que mortifica a la escritora, y de cuyos labios brotan nada menos que las palabras del título de la película:

“Tengo que enfrentarme a las horas, y después a las horas que siguen a éstas. Debes dejar que me vaya. He seguido vivo por ti. Tendrás que pensar en ti misma cuando me muera”.

  • El Tiempo

El uso del tiempo como símbolo de la inexorabilidad de la vida y su ineludible terminación. La conmoción psicológica colectiva es un símbolo de la vulnerabilidad de la mente humana y su reacción ilógica es la clave que impulsa el trágico desenlace de este film.

El tiempo se presenta como ese devenir imparable que hace insoportable la existencia; su irreversibilidad está acompañada por la adaptación a una forma de vida impuesta, o a una rutina ya establecida.

La vida se convierte en una prisión. El tiempo, en el estilo de vida de nuestras sociedades contemporáneas, -masas de producción y consumo-, es el tiempo de la vida monótona y de su vacío, de su rutina anónima y desesperante.

Podemos definir al tiempo psicológico como el estado mental y la atmósfera afectiva en un lugar y en un momento determinados por las circunstancias.

Pasado y presente se reúnen para cerrar el círculo fundamental: Richard presenta el mismo ahogo existencial que mortifica a todas los personajes de esta novela, y de cuyos labios brotan las palabras del título de la película:

“Tengo que enfrentarme a las horas, y después a las horas que siguen a éstas…”

Richard señala como pasa uno el tiempo (las horas): ¿De que se tratan las horas?, ¿puedes sobrevivir a las horas que están por venir?

Vivimos en el tiempo mientras éste avanza, la vida es lo más maravilloso que tenemos a través del tiempo. Respecto al tiempo proyectado sobre el transcurrir de la vida de Virginia, su hermana Vanessa le dice a su hija: “Tu tía es muy afortunada, por que tiene dos vidas: la que vive y la que escribe”.

  • La Muerte

La muerte como decisión, como elección, como deseo, como liberación y como extinción del dolor, rige cada uno de los tres episodios. En el primero, lo vemos muy pronto, es Virginia quien determina tal salida cuando se arroja al río.

En la escena donde la sobrina de Virginia, Angélica, encuentra un pájaro muerto, se conjuntan frente a la muerte los contrastes entre la ingenuidad y la inocencia de la niña, con la desesperanza y desolación de la adulta. La niña aparece disfrazada con alas en su espalda, como un ángel, o como un pájaro. Le ofrecen rosas y celebran su funeral. Angélica pregunta: “¿es hembra?” y Virginia contesta “sí las hembras son más grandes”, expresión de su feminismo. “¿Qué pasa cuando morimos?”, contesta:Regresamos al lugar de donde venimos” (La idea del eterno retorno de  Nietzsche).

Luego se va su sobrina y ella se acuesta al lado del pájaro muerto y la cámara toma al pájaro y a ella en la misma posición, porque ambos están muertos: ella en vida.

Virginia también decide que en su novela alguien tiene que morir: “Se matará por algo que no parezca importante” Expresando la banalidad de la vida.

“Creer en la muerte es un alivio, porque se sabe que el dolor puede terminar, ¡Es posible morir!”

Richard el poeta visionario salta por su ventana como un salto en busca de su propia felicidad. Laura muere en la autobiográfica novela de su hijo Richard, pero vuelve más viva que nunca.

Laura y Clarissa conversan sentadas alrededor de una mesa, envueltas por la oscuridad y el mortuorio desamparo de los restos impecables de una fiesta abruptamente suspendida. Hablan sobre el homenajeado muerto. Laura da la versión de sus hechos y, a continuación, el amargo flash-back sobre otra fiesta que sí tuvo lugar cincuenta años antes (el cumpleaños de su esposo). Una fiesta en apariencia feliz. Vislumbramos a Laura llena de cadáveres: el del marido y el de sus hijos. Ella misma dice al respecto:

Es algo terrible sobrevivir a toda la familia, sientes que no lo mereces. Tú sobrevives y ellos no.”

  • La Libertad

Virginia pierde su libertad a consecuencia de su enfermedad. Leonard es su protector, la cuida y la vigila, decide que es lo mejor para ella, limita sus  acciones sobre todo, las que considera que le son peligrosas. Su protección es anulante porque suprime su derecho a tomar sus propias decisiones. Es Leonard quien decide llevarla a vivir a Richmond contra su voluntad creyendo que la tensión de la ciudad afecta su salud. Si recordamos de nuevo la escena de la estación del tren, cuando Virginia intenta huir, él le dice “Estas obligada por tu salud” y ella responde:

He tolerado esta custodia, he tolerado esté encarcelamiento, los doctores se ocupan de mí, y me informan sobre mis propios intereses, hablan en nombre de mis intereses, me han robado mi vida”.

Laura elige su libertad, aunque para ello tiene que sacrificar a su familia, y lo describe de la siguiente manera:

“Hay veces en las que uno no encaja, y piensa que se va a matar, pero no se atreve. Entonces decidí abandonar mi casa. Sería fantástico decir que me arrepentí. Sería fácil. ¿Pero qué sería arrepentirse cuando no tienes alternativa? Nadie me perdonará. Yo elegí la vida…”

Virginia elige terminar con su sufrimiento y su enfermedad. Ejerce su derecho a la libertad de elegir terminar con una vida que no merece ser vivida, con una vida indigna de ser vivida de esa manera. Se despide de Leonard diciendo:

“Hay que mirar la vida de frente. Siempre mirarla de frente, y conocerla por lo que es, amarla por lo que es; y luego, ponerla en su sitio.”

Oscar Prettel, Georgina Obispo y Yolanda Sassoo.

VER: TALLER DE CINETERAPIA

 


Biografía de Virginia Woolf

Taller de Cineterapia

Película: “Las Horas” de Stephen Daldry

Ciclo: Neurosis

Tema: Trastorno Bipolar y Depresión

Texto original: Hermoione Lee

Adaptación: Oscar Prettel, Georgina Obispo y Yolanda Sassoon

Virginia Woolf nació en Londres (1882), sus padres fueron Leslie y Julia Stephen. Su madre provenía de una familia anglo-india. Vivió en una provincia de Inglaterra en los años veintes, en una sociedad aún muy restringida para las mujeres.

Escribía como una catarsis cuando se encontraba en su fase maníaca, su esposo Leonard decía:

Nunca he conocido a nadie que trabaje de forma más intensa, infatigable y concentrada. Esto era particularmente cierto cuando estaba escribiendo una novela. La novela se convertía en parte de Virginia y su obra la absorbía por completo”.

Su existencia se volcó al arte, aun sus crisis las vivió y entendió desde su obra:

“Como experiencia, la locura es aterradora, no se la debe husmear; y es una lava, en la cual aún encuentro la mayoría de las cosas acerca de las que escribo. Arroja fuera de uno todo elaborado, final, no como simples gotitas como cuando se está cuerda”.

Su vida es una gran historia de coraje y estoicismo. El 16 de abril de 1934 su hermana Vanesa le sugirió que empezara a escribir sus memorias, antes de que “fuera demasiado vieja”. Al inicio “no sabía por donde comenzar, con tantos recuerdos de cosas vividas y varios momentos violentos de existencia”…

Las mujeres de su familia eran famosas por su belleza y Virginia heredó algo de eso. Su padre, que luego fue Sir Leslie Stephen, era un autor y editor eminente. Editó 26 volúmenes del Diccionario de Biología Nacional, estaba en el establecimiento literario inglés.

Tanto su padre como su madre estaban casados segundas nupcias. Los dos eran viudos. Eran mucho más grandes que el grupo de niños, que comenzaba con Vanesa, luego estaba Thoby, Virginia y Adrian. Sus padres, como ella misma decía, podrían haber sus abuelos.

Su madre Julia tenía dos hijos de su matrimonio anterior George y Gerald Duckworth. Uno de ellos se hizo conocido porque mas adelante Virginia Woolf escribió unas memorias en las que sugería que George Duckworth había abusado sexualmente cuando era una niña.

Psicoanalistas y biógrafos de Woolf han escrito que sus hermanastros Gerald y George Duckworth abusaron sexualmente de ella durante su infancia y adolescencia y que esos abusos, cuyas circunstancias exactas no se conocen bien, están en el origen del problema psicológico que sufrió Virginia Woolf. Un trastorno bipolar. Virginia solo aludió a estas experiencias en forma velada, de acuerdo con la rígida moral de la época victoriana. Su biógrafa Hermione Lee escribió que:

Las pruebas son suficientes, pero también lo suficientemente ambiguas como para allanar el camino a interpretaciones psicobiográficas contradictorias, que presentan imágenes completamente diferentes de las vida interior de Virginia Woolf”.

Obviamente, tenía una interferencia sexual muy traumática, y hay quienes opinan y sugieren que su vida está dominada por el abuso sexual de su niñez. Otros opinan que no ven que su vida sea la vida de una víctima.

Creció en una casa muy victoriana a pesar de haber nacido en 1882, casi al final del siglo. Hasta la muerte de su padre, vivió en condiciones y estilo bastante victorianos que le disgustaban.

Por naturaleza, tanto Vanesa como yo éramos exploradoras, revolucionarias y reformistas. Pero nuestro entorno pensaba como 50 años atrás. Mi papá era un típico victoriano”.

Todos los argumentos políticos de Virginia Woolf relacionados con el trato injusto de las mujeres en la sociedad británica de principios del siglo XX, se basaban en que ella no había ido a la escuela ni a la universidad. Estaba muy resentida por haber sido autodidacta, y no haber accedido a la misma educación que sus hermanos.

“¿Era yo inteligente, estúpida, linda, desagradable, apasionada, fría? Como nunca fui a la escuela, nunca competí con niños de mi edad, ni pude comparar mis virtudes y mis defectos con los de otra gente.”

Virginia era muy unida con su hermana porque cuando sus dos hermanos se fueron a la escuela, ellas se quedaron en casa. Su hermana Vanesa, más tarde quiso ser pintora y Virginia, quizá por querer seguir también un camino, quiso ser escritora.

Comenzó a escribir cuando tenía alrededor de tres años y escribió sin parar durante toda su vida desde que pudo tomar un lápiz, hasta el día que se suicidó en el río.

También fue una gran artista y uno de los grandes genios de la familia, ambas hijas resultaron ser artistas importantes.

Su madre murió cuando Virginia tenía 13 años. Esto fue una verdadera catástrofe en su vida.

“Nos habían mandado a la guardería infantil después de su muerte y llorábamos. Aún conservo la imagen de esa mañana temprana”

La primera vez que Virginia Woolf presentó síntomas de inicio de una enfermedad mental, fue casi inmediatamente después de la muerte de su madre, alrededor de los 13 años.

“El momento del charco en el camino, en el que sin razón pude descubrir que de pronto todo se volvió irreal, me quedé suspendida y endurecida, no pude cruzar el charco. Quería tocar algo. Todo era irreal”.

De inmediato, su media hermana, con quién era muy unida, Stella, murió y luego su padre. Es como una sucesión asombrosa de golpes emocionales.

Virginia Woolf tuvo ataques epilépticos serios y debilitantes que fueron deteriorando su salud mental durante toda su vida. Le venían en momentos de mucha tensión, no se podía levantar de la cama, trabajar o cuidarse a sí misma, escuchaba voces y tenía visiones, (Alastair Upton, Director de  Charleston, Trust). Esas voces eran masculinas, le decían que ella no valía nada y que era terrible.

Alternaba entre periodos de euforia, exaltación y gran júbilo con profunda  melancolía y tristeza. Sufría de insomnio, cefalea crónica y dolores agudos en todo el cuerpo, que llegaban a incapacitarla varios días.

Las crisis estuvieron presentes toda su vida. En la mayoría de éstas, el ánimo predominante era depresivo: lentitud del pensamiento e ideación, pesimismo, desesperanza, ideas recurrentes de suicidio, horror a la soledad e hipersensibilidad extrema hacia la gente, sentimiento crónico de desamparo, imposibilidad de concentrarse en la lectura y escritura, al respecto, ella misma decía:

“Mi mente se anudó. Perdí del apetito y el sueño; aquellas interminables noches que no se acababan a las doce, sino que siguen en números dobles: trece, catorce hasta que lleguen a los veinte…, no hay nada para evitar que sean así si deciden serlo. Te hundes en el pozo y no hay nada que te proteja contra el asalto de la verdad. Allí abajo no puedo escribir ni leer; sin embargo, existo, soy…”

El hecho es que su locura estaba en sus premisas, en sus creencias. Creía, por ejemplo, que no estaba enferma, que sus síntomas se debían exclusivamente a sus faltas. En 1904 escuchó que los pájaros cantaban en griego, que la urgían a hacer locuras y vio al rey Eduardo VII espiando entre las azaleas, usando el lenguaje más procaz del mundo. En 1924 escribe:

“He tenido algunas visiones curiosas en este cuarto también, mientras yacía en cama, loca, y viendo la luz del sol estremeciéndose como agua dorada, en la muralla. He escuchado aquí las voces de los muertos”.

El cuadro de Virginia Woolf corresponde a un trastorno bipolar, pero no es seguro que sus episodios maníacos, aunque perturbaban significativamente a su entorno, llegaran al límite de la excitación extrema -quizás sólo en la segunda mitad de 1915. Además, la presencia de estados mixtos -hipomanías disfóricas y depresiones agitadas de Kraepelin-, junto a psicosis breves con ánimo parcialmente congruente complica su diagnóstico.

La mayor parte del tiempo estaba casi sedada, no obstante, se resistía a tomar medicamento, y por eso, su tendencia a empeorar.

Se pasó toda la vida tratando de aceptar la muerte de sus padres, tratando de probar demostrar que ella valía.

Hay una escena en una novela de Virginia Woolf  llamada Mrs. Dalloway, donde la Sra. Dalloway adulta se imagina a sí misma llevando su vida en los brazos, como si fuera un bebé, caminando hacia sus padres que estaban muertos en la novela, poniéndola frente a ellos, y diciendo: “ésta es mi vida, esto es lo que hice de ella”.

Siempre se ha creído que este pasaje es biográfico y que esto es lo que Virginia hacia cuando escribía: les demostraba a sus padres muertos que ella valía.

En 1904, la familia Stephen, Vanesa, Virginia Thoby y Adrian, se mudaron de la casa victoriana en Hyde Park Gate a Bloomsbury, que en ese entonces no era un buen lugar para vivir.

Se establecieron allí, invitaron a sus amigos y se convirtió en un sitio de reunión de artistas, escritores e intelectuales.

“Estábamos llenos de experimentos y reformas. Íbamos a pintar, a escribir, a tomar café después de la cena, en lugar del té de las 7:00 P.M. Todo iba a ser nuevo, todo iba a ser distinto, todo estaba a prueba.”

El hermano mayor de Virginia se llamaba Thoby Stephen. Es un personaje crucial en la historia de Virginia Woolf y de Bloomsbury porque, cuando el se fue a Cambridge, comenzó a tener “invitados” en su casa de Gordon Square 46 en Bloomsbury. Invitaba a sus amigos de Cambridge a esos eventos.

El grupo de Bloomsbury fue un grupo de amigos, compuestos por Thoby y sus amigos, serios jóvenes filósofos y literarios de Cambridge, que eran en su mayoría homosexuales o bisexuales: Lytton Strachey, Duncan, Grant, entre otros.

Se sentaban a hablar sobre la naturaleza del “bien”. Sabían que los victorianos habían prestado mucha atención a la vida pública. Y estos amigos querían que este tipo de investigación fuera sobre la vida personal, la vida privada. Basados en que, sólo si había honestidad intelectual cerca, uno podría lograrlo en el ámbito público. Y la búsqueda de la verdad, las convenciones, donde eran meras convenciones, si debían ser ignoradas, rotas o desafiadas.

Si alguien se aparta de alguna convención hoy en día, la gente apenas reacciona. Pero en la época de Vanessa y Virginia, uno podría ser condenado simplemente porque la falda fuera un centímetro más corta de lo debido.

En este contexto ideológico, todos ellos fueron muy audaces. El grupo de Bloombury era bastante era bastante omni-sexual. Todos tenían relaciones con todos. Mucha gente los repudiaba y los consideraba que excluían, que era un grupo selectivo, elitista, lascivo y amoral.

La familia Stephen se fue de vacaciones a Grecia en el verano de 1906 y, mientras estuvieron fuera, tanto Thoby como Vanessa, se enfermaron. Thoby volvió a Londres poco antes que el resto de la familia. Creyeron que se estaba recuperando, pero repentinamente murió de fiebre tifoidea.

Su muerte tuvo un efecto impactante en estos hermanos, porque de repente se unieron mucho más. Virginia, Vanessa y Adrian, que estaban completamente desolados con su muerte.

La reacción de Vanessa fue casarse con uno de los mejores amigos de Thoby. Era como un reemplazo inconsciente. Por consiguiente, Virginia vivió nuevamente dos pérdidas: la de su hermano Thoby -fallecido-, y la de su hermana Vanesa  -recién casada-, casi al mismo tiempo.

Virginia respondió con profunda consternación y conmoción. Sus crisis nerviosas y convulsivas empeoraron. Se sumergió en una profunda depresión. Sus alucinaciones también empeoraron.

En 1912, Virginia Stephen se casó con Leonard Woolf, su matrimonio duró por el resto de su vida y fue muy bueno a pesar de haber comenzado en un estado de desolación total por parte de Virginia. De hecho, recién casada se enfermó gravemente; la enfermedad surgió por la demanda adaptativa a la situación nueva. Por el impacto de tener que aceptar que ella era un ser sexual, una compañera sexual y afectiva.

Parece ser que no tenían una vida sexual “normal”, si así se puede llamar. Sus encuentros íntimos eran poco frecuentes. Durante tres años Virginia entraba y salía de su reclusión de convalecencia, la atendían enfermeras, e intentó suicidarse en dos ocasiones. Le administraban fuertes drogas sedantes y le hacían curas de sueño que estaban muy de moda en ese momento. La ponían en un cuarto obscuro y la hacían comer grasa animal y tomar mucha leche caliente. La dejaban en la oscuridad y no le permitían hablar con nadie, leer ni escribir.

Virginia tuvo un colapso mental, lo que hoy en día conocemos como brote psicótico, alrededor de cuatro veces (episodios) en su vida. Sufría una total transformación de su personalidad. Su vida psíquica se desintegraba sin lograrse contener por ninguno de los remedios empleados. Nigel Nicolson, hijo de Vita Sackville-West comentó:

“Insultaba, gritaba y era cruel con la gente que más amaba, como con su esposo Leonard Woolf. Escupía a todas las personas que se le acercaban. Creía que Eduardo VII quería ir a cenar con ella, cuando hacía veinte años que ya estaba muerto”.

Virginia presentaba episodios de manía con exacerbación de síntomas eufóricos, en los que hablaba y escribía varios días seguidos sin descansar. Y luego, gradualmente, estos síntomas remitían extraordinariamente.

Virginia escribió en una carta de su diario:

“Es muy divertido estar loco, tienes las ideas más maravillosas. Es mucho mejor que cuando estas cuerdo”.

Pero lo que sucedía no era gracioso para ella ni para nadie. Como escritora era muy buena para describir la inestabilidad de la mente humana, la forma como ésta se desempeña, como comprende unas cosas y deja de lado otras.

“Comienzo a odiar mi especie, sobre todo al mirar las caras en la televisión. En realidad me da más placer mirar carne roja cruda o arenque”.

Leonard creía que era la tensión de la vida moderna era la culpable de las recaídas constantes de Virginia, por lo que decidió mudarse a Richmond, a Hogarth House, donde pensaba que tendría menos posibilidades de que la sociedad la sobreexcitara.

Virginia publicó su primera novela en 1915, a los 33 años, y fue porque había trabajado mucho en ella; entre los 20 y los 30 años, la época de sus enfermedades mentales. Escribir esa novela le había resultado muy difícil. Esta novela se llama “The Voyage Out”, trata de su niñez, de la pérdida de su madre y de cuando se hizo adulta.

Mientras que Virginia trataba de escribir su primera novela, su hermana entró en una época radical de pintora, suprimía detalles y la representación. Comenzó pintando retratos de gente cuyos rostros quedaban en blanco. Era un método de representación bastante audaz, porque estos retratos representaban la personalidad y el carácter.

Virginia se sentía intrigada y comenzó a preguntarse si eso mismo podía suceder en la literatura. Trataba de describir las relaciones entre la gente. No en la manera como se hablaban o se comportaban unos con otros, sino en lo que no se decían, lo que había en sus mentes. Era el método que se conocía como “el fluir de la conciencia”, el leguaje del cuerpo sin el cuerpo.

“El día después de mi cumpleaños, tengo 38 años y soy más feliz hoy que ayer; esta tarde pensé en escribir un tipo nuevo de novela, creo que el enfoque será distinto esta vez. Sin estructuras, casi sin ladrillos visibles, todo crepuscular, pero el corazón, la pasión, el humor, brillarán como el fuego en la neblina”.

Los Woolf fundaron su propia imprenta y editorial llamada Hogarth Press en 1946 cuando estaban en Richmond. El sótano de la casa era la imprenta. Esto fue muy importante para Virginia porque le permitió publicar su primera obra. También pudo publicar pequeños libros, bosquejos e historias. Cosas como “Kew Gardens” y “The Mark On The Wall”, con sus hermosas portadas diseñadas por Vanessa. Esto la liberó de ser escritora experimental.

Desde 1949, los Woolf vivieron tanto en Sussex, como en Londres. Virginia escribía casi siempre en el cobertizo que ella llamaba “mi casita”. Muchas veces escribía de pie, le hicieron una mesa especial para estar parada.

El paisaje de Sussex era muy importante para Virginia, le gustaba caminar todo el tiempo como a su padre. Caminaba por las colinas con su sombrero viejo gritando el párrafo siguiente de la novela, porque solía decirlo fuerte para obtener el ritmo de las oraciones.

No tenía hijos propios, por lo que adoptaba por momentos a los niños de otras gentes: a sus sobrinos y los hijos de Vita.

“Todos nos poníamos muy contentos porque ella era muy alegre y llena de vida”. (Olivier Bell, sobrina de Virginia Woolf)

Se sentaba con los niños alrededor y les hacía preguntas como:

“¿Qué te despertó esta mañana?, ¿el sol?, ¿qué tipo de sol era?, ¿un sol amable o enojado?”

Y le fascinaba como los niños lo adornaban con sus detalles ingenuos. También le encantaba observar a las personas que invitaba a tomar el té, la descripción de su vida cotidiana. Esta curiosidad intensa la hizo una gran novelista.

La persona más cercana y querida era su hermana Vanessa y después la escritora Vita Sackville-West, de hecho, durante una época fueron amantes. A Virginia le gustaban las mujeres a pesar de estar muy involucrada en su matrimonio. Su matrimonio dejó lugar para involucrarse en relaciones muy intensas y eróticas con otras mujeres.

Su obra, incluía un cuerpo formidable de trabajos feministas sobre la condición intelectual de las mujeres y sus relaciones entre sí.

En Cambridge se burla de la institución que no le permitió, por ser mujer, entrar en la biblioteca de una universidad a la que su padre había donado muchos manuscritos.

“Nuevamente entramos en el campo de ese complejo masculino interesante y oscuro, que ha influido tanto en el movimiento de las mujeres”

Este incidente le reforzó la idea, no solo de que no debía ser inferior, sino incluso superior a los hombres. Ella misma se preguntaba:

“¿Por qué se le da más importancia a los libros sobre la guerra, el gobierno o el futbol, en contraposición a las historias sobre las mujeres que compran flores o preparan una comida?”

En 1938 publicó un libro mucho más incendiario y controversial, se llamó “Three Guineas”, donde hacía una franca acusación al fascismo y la guerra, desde su perspectiva feminista.

En 1934, viaja de vacaciones con su esposo Leonard a Alemania, no obstante estar ambos muy preocupados por la invasión alemana, sabiendo que serían apresados por sus críticas políticas y porque Leonard era judío. Sabia que estaban en la lista negra de Hitler, habían hecho planes suicidas en caso de invasión.

Durante la guerra, Virginia se sentía inútil; creía que el papel del escritor y el novelista era algo que ya no tenía mayor sentido. Cuando la guerra comenzó, fueron constantemente bombardeados por los aviones alemanes. La experiencia de sentirse bajo presión constante, la tensión y el horror de la guerra, la acercaban cada día más a la decisión de suicidarse.

Las cuestiones básicas existenciales, como la soledad, el desamparo, la muerte, el vacío, la responsabilidad, la elección y la libertad, se hicieron presentes en sus últimos trabajos.

Virginia no dormía, no comía y estaba al borde de tener alucinaciones. En este contexto, tomó la valiente y racional determinación de poner fin a su vida, porque sentía que se precipitaba de un oscuro abismo del cual, ésta vez ya no saldría. Pensó:

“Estoy perdiendo mi ingenio, mi cordura, y ya no puedo mantenerlo. Me convertiré en una carga para Leonard. No puedo seguir, no puedo calmar esta desesperación y esta desolación”.

Finalmente, el 28 de marzo de 1941, se percata del advenimiento de su derrumbe psicológico, y en pleno uso de sus facultades decide terminar con su vida de manera definitiva. Tomó la elección más valiente de toda su vida y se ahogó en el Río Ouse, en Rodemell. Fue una muerte cruel, auto forzada, porque sabía nadar muy bien. Tenía puesto un abrigo pesado y se puso piedras más pesadas en los bolsillos para evitar que su instinto de supervivencia la retractara en el último momento. Se forzó a morir en el agua fría del río.

Tras su muerte, proliferó un trabajo enorme y maravilloso de edición póstuma de sus obras; ensayos, cartas y su diario en suntuosas presentaciones. Esto le generó una imagen más prolífica, enérgica y fuerte de lo que se le veía antes de su muerte. Sus trabajos eran experimentales y presentaban nuevos métodos y formas diferentes de escribir novelas. Pero su diario y sus cartas siguen siendo lo más valioso por su textura y riqueza de observación.

Influida por la filosofía existencial de Henri Bergson, su obra literaria se esfuerza por captar la vida cambiante e inasible de la conciencia humana. Virginia experimentó con especial interés el tiempo narrativo, tanto en su aspecto individual (mediante el flujo de variaciones en la conciencia del personaje), como en relación al tiempo histórico y colectivo.

“¿Qué forma me gustaría dar a mi diario?, algo inconexo pero no descuidado, algo tan elástico que abarque todo lo solemne, ligero y hermoso que nos pasa por la mente.

Me gustaría que se pareciera a un escritor profundo, viejo, o amplio, en el que uno arroja muchas cosas sin importancia, y sin prestarles gran atención. Me gustaría, después de un año o dos, encontrar que esa colección se clasificó, se refinó y se fusionó, como lo hacen esas partículas misteriosas en un molde tan transparente que refleja la luz de nuestra vida, y aún las muestras tranquilas con la actitud distante de una obra de arte.

Escriban muchas cartas a su familia y amigos. Tengan un diario y no dejen un día sin registrarlo, halla pasado algo interesante o no. Algo maravilloso, de todas formas, sucede cada día…”

Texto original: Hermoione Lee

Adaptación: Oscar Prettel, Georgina Obispo y Yolanda Sassoon

 


Destrezas de Ayuda – Taller de Comediación del CJA

SECCIÓN 1

 

EJERCICIOS DE DESTREZAS DE AYUDA

Manual del entrenamiento que acompaña

EL ORIENTADOR EXPERTO

Autor:              Gerard Egan of “Loyola University of Chicago”.

Traducción:      Ezequiel Nieto Cardoso, PhD. Jefe del Depto. de Psicología de la Universidad de Monterrey, México, 1982.

Editorial:           Grupo Editorial Iberoamérica

Adaptación:    Y. Sassoon, G. Obispo y O. Prettel

PREPARACIÓN PARA LA ACTUACIÓN DEL PAPEL DEL MEDIADO EN LAS INTERACCIONES DE COMEDIACIÓN

Ejercicio 1: Apertura psicológica adecuada para los alumnos: “Identificación de Figuras”

Como alumno del taller de Comediación, a usted le vamos a pedir que actúe como mediador y como mediado en las sesiones prácticas. Incluso en los ejercicios escritos de este manual, le pediremos que desempeñe los dos roles. Cuando juegue el rol del mediado, ¿de qué hablará? Hay dos posibilidades generales:

1. Puede pretender que tiene ciertos problemas y desempeñar ese papel.

2. Puede discutir sus propios problemas reales.

El desempeño de un rol, aunque no es fácil, es menos personal  que discutir sus propios problemas en las sesiones prácticas ; sin embargo, aunque algunas simulaciones pueden ser útiles al principio del proceso de entrenamiento (ya que esto es menos amenazador y permite que se sienta a gusto en el rol del mediado), usted eventualmente usará el proceso de entrenamiento para ver sus problemas reales en su propia vida, especialmente cuando esos problemas o el estilo personal característico interfiere en su eficacia como mediador.

Por ejemplo, si usted es una persona impaciente, que impone demandas irrazonables a otros, tendrá que examinar y cambiar ese comportamiento si quiere ser mediador efectivo. Si usted lucha con sus propios problemas durante el proceso de este entrenamiento, sabrá lo que significa ser un mediado y como se siente; lo que es imposible de sentir si usted sencillamente desempeña o actúa un rol.

Estamos seguros que muchos de nosotros preferiríamos ir con un facilitador en búsqueda de la resolución de algún conflicto, si este facilitador ha aprendido de modo vivencial, o sea, que sepa “en carne propia” todo lo que pasa dentro de una persona que busca ayuda.

Sin embargo, si va a hablar acerca de usted mismo en estas sesiones prácticas, debe tener cuidado en escoger lo que va a revelar acerca de sí mismo. Debe ser algún problema real, pero que no afecte su relación laboral con sus compañeros y que no tenga mayores implicaciones para su vida personal. Cada uno debe asumir la propia responsabilidad de lo que decide hablar ante el grupo. El grupo, por su parte, asume la responsabilidad del respeto y la confidencialidad del material expuesto en las sesiones prácticas.

Este ejercicio está hecho para ayudarle a revisar algunos posibles tópicos que pueden usar durante estas sesiones prácticas. La ejecución cuidadosa de este ejercicio le dará una lista de temas para el grupo de entrenamiento. Sin preparación, se puede usted encontrar hablando de cosas que no son verdaderamente problemáticas o de problemas que han sido resueltos hace mucho tiempo; o hablando de ciertas cosas que no tenía intención de mencionar.

A medida que establezca el rapport con sus compañeros de entrenamiento (y aprenda a confiar el uno en el otro más profundamente), usted puede cambiar de papel a tratar problemas personales sencillos y asuntos más sustanciosos.

La apertura, sin embargo, debe permanecer siempre adecuada a las metas del entrenamiento. El propósito de este ejercicio no es forzarle a compartir sus secretos o a hacer una apertura dramática. De hecho, se trata de ayudarle a evitar eso. Aunque es cierto que un mediador eficaz es una persona que primeramente trabaja de manera directa con los problemas de su propia vida, la persona que está en entrenamiento para facilitar un proceso de comediación, debe todavía decidir, de acuerdo con el maestro o entrenador –si es necesario-, qué problemas son adecuados para el entrenamiento y cuáles deben ser manejados en otro espacio, tiempo y lugar.

Este ejercicio debe ayudarle también a escoger las áreas de problemas que pueden tener algún desarrollo, así usted puede evitar tener que buscar nuevos problemas cada vez que asuma el rol del mediado.

A continuación aparece una lista limitada de las clases de problemas o características del estilo personal que pueden servir como contenido de las sesiones de práctica.

Adaptación:

Y. Sassoon, O. Prettel y G. Obispo

 


Análisis Psicológico de la película “Mejor Imposible”

CODEH-GESTALT

Cineterapia

Película que nos ofrece la comprensión del trastorno obsesivo compulsivo en el personaje principal.

 

CARACTERÍSTICAS DEL TRASTORNO OBSESIVO COMPULSIVO (TOC):

Según el diccionario, obsesión proviene del latín, y la define como “idea, preocupación o deseo que alguien no puede apartar de la mente”; pero cuando ésta condición no le permite a la persona llevar una vida normal y le produce un gran sufrimiento, es cuando se considera patológica.

A diferencia de los trastornos conversivos (la histeria), que expusimos en la presentación de la primer película del ciclo de neurosis:“Freud, Pasiones Secretas”; los síntomas obsesivo compulsivos no se manifiestan en el cuerpo, y la persona afectada presenta los siguientes : dudas, ideas perseverantes y rígidas, uso de rituales, compulsión a la repetición, moralidad exacerbada, preocupación por el orden y la limpieza, cumplimiento de horarios, apego a las normas, uso de la formación reactiva como principal mecanismo de defensa, hostilidad hetero-dirigida y pensamientos delirantes.

El personaje principal de la película es “Melvin Udall” (protagonizado por Jack Nicholson), un escritor famoso de novelas románticas que padece de neurosis obsesivo compulsiva. Podemos ver claramente en el personaje síntomas característicos de la enfermedad, como ciertos ritos, su relación con la gente que lo rodea y los mecanismos de defensa que utiliza.

La película relata como por medio de ciertas circunstancias y personas, él comienza a cambiar ciertos parámetros de su vida e inicia un proceso de curación. No obstante, esto no sucede de la misma manera en la realidad. Este trastorno requiere de tratamiento especializado. Si bien es cierto que  las relaciones interpersonales y la restauración de los vínculos amorosos son muy importantes para la recuperación, no son lo único que pueden llevar a la persona a superar este padecimiento.

EL RITUAL OBSESIVO

Desde el comienzo de la película, encontramos ciertos rituales que Melvin realiza.  Por ejemplo, al entrar a la casa, cierra la puerta. Esta tiene varias cerraduras, él las cierra, de arriba abajo, cinco veces cada una. Inmediatamente prende las luces de la entrada cinco veces; tira los guantes que utilizaba (no sale sin un par, y son guantes de cuero). Entra al baño, donde tiene en su botiquín extremadamente ordenado por filas, jabones de tocador todos iguales.

Se remanga la camisa, antes de abrir el jabón toca uno de sus lados con el espejo, Y se lava cada mano con un jabón nuevo distinto, los cuales descarta inmediatamente. Para esto abre sólo la llave de agua caliente al máximo. Otra de sus ideas obsesivas es que no puede tocar las rayas en el piso, y va caminando saltándolas. A su vez evita contacto con la gente, y camina diciendo “¡no me toquen, no me toquen!”.

Sólo come en un restaurante, al cual va a la misma hora, y por supuesto, se sienta siempre en la misma mesa, para que lo atienda la misma mesera (Carol, protagonizada por Helen Hunt, quien va a influir mucho en su vida, y al final él se enamora de ella). Para comer,  lleva siempre su propio juego de cubiertos de plástico.

PENSAMIENTO

Las personas con este trastorno tienen un tipo de pensamiento que se caracteriza por la duda; lo que lleva a inhibiciones de pensamiento y de acción. Para neutralizar la ansiedad que producen las obsesiones o estímulos que puedan desencadenarlas, el sujeto recurre a rituales o compulsiones, que son tanto motores (la limpieza y orden excesivo de Melvin), como también cognitivos.

PERSONALIDAD

El neurótico sufre de un desajuste en su personalidad,  aún cuando siga viviendo en su medio habitual y desarrollando sus actividades cotidianas. A pesar de realizar todos estos actos extraños e injustificados, la persona neurótica puede vivir de manera más o menos “funcional”. Las anomalías en la conducta se dan como una salida simbólica de un sentimiento reprimido.

Freud afirma que la causa de este tipo de neurosis surge porque los sujetos se quedan fijados en cierto período de su pasado, en una fase muy temprana de la vida. Sobreviene como consecuencia de un trauma doloroso en la infancia.

Casi al final de la película, Melvin habla de una etapa de su pasado que llama: “su historia triste”, y afirma al respecto: “Mi padre no salió del cuarto durante once años, y me pegaba con una regla en las manos cuando me equivocaba al tocar el piano”.

Karen Kogan plantea en su libro: La Personalidad Neurótica En Nuestros Tiempos, que  el factor nocivo básico en la historia infantil de un sujeto neurótico es la falta de afecto y cariño ante la incapacidad de los padres para darlo. La autora expresa que: “…un niño puede soportar muchísimas de las vivencias usualmente conceptuadas traumáticas,  siempre que en su intimidad se sienta querido y amado”.

La falta de atención de los padres provoca hostilidad y quebranta la voluntad del niño. Posteriormente, si las condiciones de vida no tienden a atenuar la ansiedad, desencadenaran todos los mecanismos que constituyen este tipo de neurosis.

Una característica que vale la pena remarcar es la agresividad constante de Melvin al comunicarse con otros. Así vemos por ejemplo, que en cierto momento Carol (la mesera) le está diciendo a Melvin que con su dieta alimenticia “iba a morir pronto”; a lo que él responde que todos vamos a morir y agrega: “por lo que escucho, tú hijo también va a morir pronto” (aclaramos que el hijo de Carol tiene una enfermedad muy grave de la cual se desconocían  las causas).

Cuando está más avanzada la película,  Carol y Melvin comienzan a tener cierta relación. En una escena habían ido a cenar a un restaurante fino, donde no dejaban entrar a Melvin por no tener saco y corbata. Por supuesto que él no acepta un saco y una corbata prestadas. Prefiere ir a comprarse prendas nuevas.

Al volver, le dice a Carol: “No entiendo este lugar, a mi me hacen ir a comprar ropa nueva y a ti te dejan entrar con un vestido corriente”. Así como estos, hay en la película otros ejemplos de agresividad, sarcasmo y “poco tacto”.

La agresividad es característica en las personas que sufren de neurosis. Afirman que les es más fácil decir cosas desagradables u ofensivas, que palabras amorosas. Expresar sus sentimientos amorosos les provoca angustia intensa, ya que implica acercamiento. La cercanía con los demás la experimentan de manera amenazante, se sienten en peligro y adoptan una actitud alerta y defensiva.

En la neurosis, la persona “vive” inconscientemente al otro, y proyecta su propia imagen en él;  quisiera alcanzar una relación íntima, que a la vez la teme con todo su ser. No puede renunciar a su necesidad afectiva, pero tampoco puede superar su temor al contacto.

Al presentarse de esa manera, las reacciones obsesivas le brindan una solución alternativa al dilema entre su deseo y su temor. En su hostilidad expresa tanto el amor como el odio. Es decir, en su proyección “vive” al otro como él se siente a sí miso, y a pesar de su necesidad afectiva, tiene miedo de ese otro.

El mecanismo de defensa característico de la neurosis, es la formación reactiva, que consiste  en adoptar una actitud psicológica en un sentido opuesto a un deseo reprimido, y que se constituye como reacción defensiva contra este deseo. Esta es una “defensa exitosa”, en la medida en que los elementos que intervienen en el conflicto son excluidos de la conciencia a favor de virtudes morales llevadas al extremo.

En la neurosis, las formaciones reactivas pasan a ser rasgos de carácter. El sujeto no desarrolla ciertos mecanismos de defensa cuando se siente amenazado por un deseo o pulsión inadmisibles a su sentido moral, sino que cambia la estructura de su personalidad, como si este peligro estuviera presente todo el tiempo.

En una determinada formación reactiva, se puede ver la acción del deseo o la pulsión contra la que se defiende el sujeto: por un lado irrumpen con brusquedad en ciertos sectores de la actividad del sujeto; y por otro, el sujeto impulsa sus actos hasta sus últimas consecuencias y satisface también el deseo o la pulsión contrapuesta, que termina infiltrando todo el sistema defensivo.

En el caso de Melvin, esto se puede apreciar claramente. En su vida diaria es una persona sumamente agresiva, bruta en su trato con los demás, sin la más mínima consideración ni empatía; mientras que es, a su vez, es un escritor famoso de novelas. Llegó a publicar 62 libros, dedicándose horas a esta labor en su casa, escribiendo los párrafos más románticos. En cierta escena, lo muestran escribiendo el último párrafo de su último libro, en el cual relata una escena sumamente tierna entre una pareja.

Además de Melvin, la película se centra en tres personajes más: Carol, Simon y su perrito. Simon es vecino de Melvin, y ante un ataque y hospitalización que sufre, Melvin se ve intimidado y presionado a quedarse a cargo de la mascota. Poco a poco se va encariñando con éste. Así, sin buscarlo, Melvin deja ciertos ritos; como por ejemplo, se cambia de mesa (para el asombro de Carol) en el restaurante con el propósito de vigilar al perrito que se encuentra afuera. También con Simon comienza a tener una relación amistosa, lo que hace que se preocupe por él; hasta que al final de la película lo hospeda en su casa.

Con Carol la relación es diferente. En cierto momento de la película, ella va a la casa de Melvin en la madrugada para aclararle que no importa lo que él este haciendo por su hijo, ella no va a tener relaciones con él: “Nunca, nunca, nunca jamás”.  Melvin le está pagando a un doctor particular para que atienda al hijo de Carol, sólo para que ella pueda servirle en el restaurante. Podemos unir esto con el planteamiento de “el objeto imposible”. Cuando la mujer -objeto de su deseo- se transforma en un objeto imposible, se convierte en objeto del deseo amoroso. Citando a Lacan, en El deseo y su interpretación: “Enfatiza el encuentro con la imposibilidad. Frente a ésta, el objeto de su deseo toma el valor de significante”. La película muestra cómo él se levanta (haciendo su rito de cruzar cada pie sobre las pantuflas, perfectamente alineadas); y borracho, repite lo que ella le dijo. Después que Carol lo rechaza en el plano amoroso, él se interesa por ella hasta el punto de invitarla a un viaje junto con Simon, con la excusa de que necesitaba un “chaperón” (dado que Simon era homosexual). Al final de la película se nota que son novios.

CONCLUSIÓN

La neurosis es una afección cuyos síntomas son la expresión de un conflicto psíquico, que tiene sus raíces en la historia infantil del sujeto como afirma Karen Horney,  y constituye compromisos entre el deseo y la defensa. También fue definida  por Freud, y diferenciada de la histeria, ya que no hay una transición de lo mental a lo corporal; sino que sus síntomas se expresan mediante compulsiones, ritos y pensamiento obsesivos.

La película, más que una comedia romántica, es un excelente modelo para explicar este trastorno obsesivo compulsivo.

 Adaptación: Oscar Prettel, Yolanda Sassoon y Georgina Obispo.

Ver:  Taller de Cineterapia


Las Auto-interrupciones

Al igual que en el caso de los sueños, frente a los llamados “mecanismos de defensa”, el enfoque Gestáltico asume una postura muy peculiar y creativa.

ver más: mecanismos-de-defensa.pdf


Psicoanálisis

Oscar Prettel B. 

El Psicoanálisis es el nombre que se da a un método específico para investigar los procesos mentales inconscientes y a un enfoque de la psicoterapia. El término se refiere también a la estructuración sistemática de la teoría psicoanalítica, basada en la relación entre los procesos mentales conscientes e inconscientes.

ver más: psicoanalisis.pdf

Trabajo con Polaridades

Oscar Prettel B.
Codeh – Gestalt

Todo evento se relaciona con un punto cero a partir del cual se realiza una diferenciación de opuestos. Estos opuestos manifiestan, en su concepto específico, una gran afinidad entre sí. Al permanecer atentos al centro, podemos adquirir una capacidad creativa para ver ambas partes de un suceso y completar una mitad incompleta. Al evitar una visión unilateral logramos una comprensión mucho más profunda de la estructura y función del organismo.

En términos de polaridades, los sentimientos negativos suelen coincidir con el opuesto que no logra emerger como figura y desequilibra la percepción de su otra polaridad (la aceptada y aceptable).

Las emociones negativas son ciertamente esenciales para la dicotomía de la personalidad. No sólo tenemos el deber de exponerlas, sino también el de transformarlas en energías cooperadoras. Durante este proceso encontramos una fase transitoria: el disgusto, vía la codicia, se transforma en discriminación; la ansiedad, vía la excitación, en un interés específico como la hostilidad, excitación sexual, entusiasmo, iniciativa, etc.; el miedo, vía la sospecha, se transforma en experimentación, esto es, en una ampliación de las órbitas de la propia vida; y la vergüenza, vía el exhibicionismo, en auto expresión.

La filosofía básica de la terapia gestalt es la diferenciación e integración de la naturaleza. La diferenciación conduce por sí misma a polaridades. Como dualidades, estas polaridades se pelearán fácilmente y se paralizarán mutuamente. Al integrar rasgos opuestos, completamos nuevamente a la persona. Por ejemplo: debilidad y bravuconería se integran como una silenciosa firmeza. Tal persona tendrá la posibilidad de ver la situación total (una gestalt) sin perder los detalles. De este modo, obtiene una mejor perspectiva que le permite enfrentar la situación mediante la movilización de sus propios recursos.


Leyes de la Gestalt

Oscar Prettel Barrera

La experiencia se asimila y se incorpora a través del campo perceptual, el cual se organiza formando una gestalt (totalidad, configuración o forma) o estructura, la cual se divide en dos partes: una figura y un fondo. La Figura se pone de relieve, se destaca y aparece al centro, al frente y sobre el fondo; y tiene un contorno bien definido.


ver más: psicologia-de-la-percepcion.pdf


Terapia de Familia

Codeh ofrece también sus sesiones de psicoterapia familiar, un espacio donde aquellas familias interesadas, pueden encontrar la oportunidad de solucionar sus principales conflictos que los han llevado a tener una vida de sufrimiento e incertidumbre.

En Codeh entendemos que una familia es la célula básica de nuestra sociedad, un grupo humano que tiene la finalidad de brindar a cada uno de sus miembros seguridad afectiva, brindar a los hijos las condiciones físicas y morales necesarias para el óptimo desarrollo  de su identidad, instrucción escolar y sociabilidad. A la vez, proporcionar a la pareja el apoyo y seguridad que requiere para el sano cumplimiento de su rol materno o paterno en el hogar. 

Cada familia es especial, única, con un código de relación y comunicación construido a través del tiempo, en respuesta a todas las circunstancias que le tocó vivir como grupo, y a cada miembro, individualmente, en su contacto con el mundo. 

La familia, como tal regula, los vínculos y las relaciones afectivas entre sus integrantes, las normas de comportamiento dentro del hogar, los límites, tareas, responsabilidades y obligaciones de cada uno de los miembros.  

Dentro de cada familia, existen diferentes vínculos: entre hermanos, entre los padres, entre padres e hijos, y entre la pareja. La familia se comporta según el ambiente que generan cada uno de los miembros para sí mismos. Éste es el factor más importante a partir del cual se desarrolla cada individuo. A la vez, el ambiente cambia y se transforma continuamente dependiendo de las etapas y procesos propios de cada familia.  

¿Cuándo debe acudir una familia a terapia? 

Es conveniente que una familia asista a consulta, cuando básicamente todos los integrantes se encuentran convencidos y de acuerdo en recibir apoyo psicológico. Cuando uno solo de los integrantes es quien lo desea y el resto no, es preferible ofrecerle sesiones individuales a esta persona. 

Cuando el sufrimiento sobrepasa la capacidad de tolerar tal dolor, aparece la necesidad emergente de “salvación”, que lleva al grupo familiar a pedir ayuda profesional. Muchas veces les cuesta aceptar que el problema que puede aparentemente ser de uno solo de los miembros, les afecta a todos y que cada uno con la terapia puede hacer algo para modificarlo. 

Cuando los integrantes de la familia no logran construir fronteras de contacto claras y bien delimitadas que posibiliten una buena calidad en las relaciones interpersonales, cuando se observa desinterés, apatía y falta de compromiso,  prevalece el conflicto y el desacuerdo mutuo, las diferencias individuales vuelven irreconciliables las discrepancias comunes.

Cuando estas diferencias actúan como desencadenantes de los conflictos entre los miembros, no existe expresión y demanda del afecto, no hay apoyo mutuo ni sentimiento de colaboración y empatía con el otro, parece no existir respeto y lealtad, parecen no tenerse paciencia, evitan quedarse cuando la vida se pone difícil y no pueden fluir cuando es necesario. 

¿Cuáles son los principales problemas abordados en una terapia de familia? 

Cuando la familia presenta poca integración y cohesión entre sus miembros, a veces se puede encontrar dividida por alianzas entre algunos de ellos, la comunicación es escasa, deficiente o nula, atraviesa por algún tipo de crisis que amenaza la integridad de uno o varios, los momentos evolutivos individuales (como la adolescencia) y de la familia como sistema en general, por todos los ingresos y egresos de integrantes a la familia. 

¿Qué tipos conflictivos de familias existen?

La familia psicológicamente disfuncional expresa la hostilidad en forma intensa y frecuente; no pueden admitir su miedo, su necesidad y amor hacia los otros miembros de la familia. Generalmente rechazan cualquier tipo de ayuda profesional. Existe pesimismo extremo al grado del cinismo, hablan como si quisieran destruir al otro y por lo general son amenazantes en sí mismos. 

Las familias limítrofes se caracterizan por dos extremos de cualidades paradójicas: caos y rigidez. Tienen un historial de controlar por medio de la intimidación y generalmente muestran depresión y desesperación extremas. 

Las familias centrípetas son refractarias al tratamiento psicológico, rara vez deciden ir a terapia, ya que sus miembros se han acostumbrado y consideran sus dificultades como una parte de la vida misma e intentan manejarlas actuando de acuerdo con su impulsividad. El dolor y la disfunción le son característicos. Este tipo de familia, no posee la disciplina y la confianza en las relaciones y en el tratamiento psicológico requerido. 

Las familias centrífugas creen que amar significa controlar. El egoísmo es igual a algo demoníaco, malo. Si alguno es egoísta es básicamente así, por la maldad inherente en su estilo de personalidad. Creen que la ventaja de uno proviene del sufrimiento del otro. 

¿Qué beneficios se obtienen? 

La familia encuentra en el espacio psicoterapéutico, la orientación  necesaria para la crianza adecuada de los hijos, ejerce una influencia sana sobre la personalidad de los hijos, desarrolla habilidades de socialización, y fortalece los vínculos amorosos entre sus miembros, en virtud de superar los conflictos psicológicos por los cuales atraviesa.  

En una familia, cada avance que logra uno, repercute beneficiosamente en la dinámica familiar total. No hay un esfuerzo aislado en uno solo de los elementos, sin que este esfuerzo termine por afectar a la totalidad. No hay una verdad que se impone, sino varias verdades que se expresan.  

En la familia, todos aprenden a percibir al otro sin juicio, valorando y aceptando las diferencias, sin considerarlo mejor ni peor que uno mismo. La convivencia se fortalece al punto tal, que la vida familiar se vuelve el lugar donde cada uno encuentra el soporte emocional y la sana inspiración que le guían a su propia realización y trascendencia humana. 


Existencialismo

 ESPECIALIDAD EN PSICOTERAPIA GESTALT

PRIMER AÑO. UNIDAD II 

EXISTENCIALISMO

El existencialismo es un movimiento filosófico y literario propio de los siglos XIX y XX, pero se pueden encontrar elementos existencialistas en el pensamiento (y vida) de Sócrates, en la Biblia y en la obra de muchos filósofos y escritores anteriores a la edad contemporánea.  

El existencialismo resalta el papel crucial de la existencia, de la libertad y de la elección individual, y que gozó de gran influencia en distintos pensadores y escritores de los siglos XIX y XX. Debido a la diversidad de posiciones que se asocian al existencialismo, el término no puede ser definido con precisión. Se pueden identificar, sin embargo, algunos temas comunes en todos los autores existencialistas.

 ver más: Existencialismo


Trabajo con Sueños

Oscar Prettel B
Codeh-Gestalt

Algunas de las experiencias que los individuos viven durante el transcurso del día, pueden contener contenidos y procesos mentales incapaces de lograr el acceso a la conciencia debido a la existencia de la represión. Las pulsiones y deseos inadmisibles para las normas morales, éticas e intelectuales del individuo, son expulsados de la conciencia mediante este mecanismo de represión y son depositados en el inconsciente del sujeto, en donde estos contenidos son organizados bajo una lógica distinta a la formal.

ver mas: trabajo-con-suenos.pdf


Trabajo con Polaridades

Oscar Prettel B.
Codeh – Gestalt

Todo evento se relaciona con un punto cero a partir del cual se realiza una diferenciación de opuestos. Estos opuestos manifiestan, en su concepto específico, una gran afinidad entre sí. Al permanecer atentos al centro, podemos adquirir una capacidad creativa para ver ambas partes de un suceso y completar una mitad incompleta. Al evitar una visión unilateral logramos una comprensión mucho más profunda de la estructura y función del organismo.

En términos de polaridades, los sentimientos negativos suelen coincidir con el opuesto que no logra emerger como figura y desequilibra la percepción de su otra polaridad (la aceptada y aceptable).

Las emociones negativas son ciertamente esenciales para la dicotomía de la personalidad. No sólo tenemos el deber de exponerlas, sino también el de transformarlas en energías cooperadoras. Durante este proceso encontramos una fase transitoria: el disgusto, vía la codicia, se transforma en discriminación; la ansiedad, vía la excitación, en un interés específico como la hostilidad, excitación sexual, entusiasmo, iniciativa, etc.; el miedo, vía la sospecha, se transforma en experimentación, esto es, en una ampliación de las órbitas de la propia vida; y la vergüenza, vía el exhibicionismo, en auto expresión.

La filosofía básica de la terapia gestalt es la diferenciación e integración de la naturaleza. La diferenciación conduce por sí misma a polaridades. Como dualidades, estas polaridades se pelearán fácilmente y se paralizarán mutuamente. Al integrar rasgos opuestos, completamos nuevamente a la persona. Por ejemplo: debilidad y bravuconería se integran como una silenciosa firmeza. Tal persona tendrá la posibilidad de ver la situación total (una gestalt) sin perder los detalles. De este modo, obtiene una mejor perspectiva que le permite enfrentar la situación mediante la movilización de sus propios recursos.

ver más: trabajo-con-polaridades.pdf


La Neurosis y el Estancamiento Personal

Todo ser humano contiene en sí mismo la voluntad activa de crecimiento y desarrollo hacia la salud, pues es parte esencial de su naturaleza humana. Nace con un impulso natural hacia su crecimiento o plena realización de las potencialidades propias del ser humano, y sin embargo, solo una pequeña porción de la población logra su identidad, individualidad y autorrealización.

La causa mas común en la interrupción de este impulso hacia la trascendencia es la neurosis, considerada como esa clase de “enfermedad”, impedimento o atrofia que limita y conduce al estancamiento del ser. Generalmente esta enfermedad es compartida y articulada en y con los demás, y por tanto, transcurre inadvertidamente para la persona.

Oscar Prettel B.

ver más: neurosis-y-estancamiento-personal.doc


Un Caso de Paranoia….

Nada más triste que una enfermedad caracterizada por un fracaso en las funciones y fronteras del contacto, que se manifiesta a partir de un patrón de desconfianza y suspicacia general hacia los otros de modo que las intenciones de éstos son interpretadas como maliciosas. El contacto interpersonal se distorsiona y la persona sospecha, sin base suficiente, que los demás se van a aprovechar de él, le van a hacer daño o lo van a engañar. En el plano amoroso, se preocupa continuamente por la lealtad o  fidelidad de su pareja. En sus relaciones interpersonales se muestra reticente a confiar en los demás por temor injustificado a que la información que comparta vaya a ser utilizada en su contra, al mismo tiempo, cree que los hechos más inocentes, ocultan una intensión degradante o amenazadora. Alberga rencores durante mucho tiempo, y parece incapaz de sobreponerse a los insultos, injurias o desprecios de los demás. Constantemente se siente atacado y se encuentra predispuesto a reaccionar con ira y en forma violenta.

El siguiente relato de José Emilio Pacheco, nos muestra con una forma rica en claridad y sencillez, el mundo interno vivido desde una percepción alterada por el fallo en la evaluación y juicio erróneo de la realidad,  las distorsiones en el contacto y sus implicaciones en la vida del enfermo.

Oscar Prettel B.

 ver más: shelter-je-pacheco.doc


Contacto y Neurosis

Oscar Prettel Barrera
Codeh-Gestalt

Una de las preocupaciones centrales de la Terapia Gestalt es comprender de manera profunda las formas que tiene la persona para relacionarse con su medio ambiente. Así como, reconocer la diferencia entre lo que es propio y lo que es ajeno, es decir, lo que sucede hacia el interior del organismo, y lo que sucede hacia su exterior. Estas relaciones suceden en la frontera entre el organismo y su ambiente, y determinan lo que en gestalt conocemos como contacto.

ver más: contacto-y-neurosis.pdf


La Silla Vacía

Psic. Oscar Prettel Barrera
Terapeuta en Gestalt

La Técnica de la Silla Vacía es una de las más distintivas en la Terapia Gestalt que ofrece múltiples ventajas, tal como hacer de una sesión un encuentro viviencial donde el paciente se centra en el presente inmediato “aquí y ahora”; y desde este espacio vivencía y no solo habla acerca de su experiencia, desarrollando su espontaneidad e imaginación creativa que le permiten conocer mas de sí mismo y contactarse emocionalmente con su experiencia de vida.

ver más: la-silla-vacia.pdf


Terapia Individual

Psicoterapia Individual

“Cuando un hombre se esclaviza por su manera errónea de vivir se condena al sufrimiento” (Buda).

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Codeh- Gestalt ofrece psicoterapia individual, desde una sesión hasta tres sesiones semanales, dependiendo las necesidades de cada persona.

La sesión individual es un abordaje terapéutico donde la persona se descubre a si misma, dotándose de recursos saludables para desarrollarse y crecer internamente; a la vez que aprende desde la filosofía existencial-humanista una forma de vivir más plena y realizada.

Hoy en día existen innumerables modelos y enfoques terapéuticos, dentro de estos, la Gestalt es reconocida mundialmente por sus ventajas como una de las terapias más cercanas a las necesidades de la sociedad actual.

Esta terapia nos ayuda a aprender acerca de nosotros mismos, y brinda un espacio de reflexión y encuentro propicio para que se  desarrollen las potencialidades del ser humano

En el proceso individual,  la persona identifica sus emociones, sentimientos, deseos, necesidades, valores y habilidades, para brindarle sentido y libertad a su vida.

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¿Cuáles son los objetivos de esta terapia?

  • Aprender nuevos aspectos de mi mismo y percibirme como una persona de mérito, digna de respeto, de amor y libertad.

  • Desarrollar sentimientos de autorrealización, plenitud y satisfacción de la “persona que soy” en el mundo en que vivo.

  • Desarrollar habilidades que me permitan relaciones más profundas, estables, duraderas y satisfactorias.

  • Despojarme de mis miedos, tristezas, rencores y atribuciones que hacen amarga y dolorosa mi existencia.

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Trabajo con Adolescentes

Evaluación Diagnóstica

Iniciamos el trabajo con adolescentes mediante un estudio psicológico, que se realiza a través de instrumentos de medición psicológica confiables y estandarizados para la población mexicana. La evaluación se lleva a cabo mediante las técnicas clásicas de psicodiagnóstico más usadas en nuestro medio, tanto psicométricas como proyectivas, que evalúan:

  • Inteligencia (coeficiente intelectual)

  • Estados afectivos

  • Integración familiar

  • Adaptación al medio escolar

  • Socialización

  • Identificación Psicosexual

  • Autoconcepto y autoestima

Otros datos para la integración total del estudio, se toman de las sesiones de trabajo y de la observación sistematizada y directa del adolescente. Así mismo, se realizan varias entrevistas clínicas con sus padres para la integración de su historia clínica. Los resultados obtenidos se describen en un reporte del Estudio Psicológico, que contiene:

  • Descripción de las pruebas aplicadas

  • Metodología

  • Resultados obtenidos

  • Impresión diagnóstica

  • Pronóstico

  • Plan de tratamiento sugerido

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Tratamiento Psicológico

El tratamiento se lleva a cabo a partir del los resultados obtenidos en el estudio psicológico; es individualizado y adecuado a las necesidades de cada adolescente. Los principales problemas más comúnmente observados durante estas etapas, son:

  • Problemas de adaptación en la familia

  • Problemas de adaptación en la escuela

  • Problemas de socialización

  • Aislamiento y retraimiento

  • Problemas de aprendizaje (bajo rendimiento escolar)

  • Incertidumbre en la autoimagen corporal

  • Incertidumbre en el rol de género

  • Problemas de conducta (impulsividad, agresividad y negativismo)

  • Ansiedad y depresión

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¿Que es una Terapia de Grupo?

Es un modelo de intervención grupal, que se constituye como lugar de encuentro, donde las personas tienen la oportunidad de profundizar en su forma de vida, en su personalidad, en su estado afectivo y en sus formas de  interactuar con los demás.

El grupo provee un espacio en el cual cada uno proyecta, a partir del contacto con los demás, sus propias ideas, sentimientos y necesidades.

En nuestra época contemporánea, surge este modelo como respuesta a la creciente demanda de individuos en busca de soluciones y significados a su vida misma. Cada uno encuentra la valentía y la honestidad que le permiten ser lo que realmente es: la persona libre, el hombre existencial.

El objetivo del tratamiento consiste en que cada quien aprenda a confiar en sí mismo, a desarrollar intimidad, sin temor ni culpa, y a responder libremente a los demás.

Se establece una red de intercomunicación e interacción con los demás. Es la principal diferencia entre la terapia individual y la grupal.

El trabajo en grupo proporciona la oportunidad para fortalecer la identidad (existe una parte perdida de la personalidad que busca su independencia e individuación); y por tanto, fomentar una experiencia emocional correctiva.

  ¿Cómo se trabaja en grupo?

Por lo general, se revisan las experiencias de vida de cada persona para tomar conciencia de sus dificultades y la forma como intenta manipular su entorno. Se explora cómo satisface sus propias necesidades y se sobrepone a sus contrariedades y conflictos.

En Gestalt, si la persona intenta conseguir el apoyo de los demás para que cumplan sus propias expectativas, esto se conoce como manipulación neurótica. De esta manera se constituye una forma neurótica de existencia, en la cual la persona se aleja de la libertad y la responsabilidad; y por consiguiente, interrumpe su desarrollo y maduración evolutiva.

El trabajo terapéutico promueve el aprendizaje de nuevas formas para satisfacer las necesidades, sin depender del apoyo de los demás, asumiendo la propia responsabilidad y siendo capaz de comprometerse y correr los riesgos inherentes a la propia autorrealización.

Las habilidades sociales se desarrollan cuando la persona es capaz de afrontar sus propios temores y encuentra una liberación a su tensión interna. De esta forma, se completan asuntos pendientes o inconclusos de la infancia y se abren posibilidades nuevas para la vida futura.

Es común en Gestalt el uso de la técnica de la “silla vacía”, que consiste en que una persona proyecta una idea, sentimiento, rasgo, situación o persona de su vida, en la silla, para reestablecer el diálogo interno que le permita asimilar la experiencia. Mientras, el grupo permanece en silencio observando y siguiendo la sesión. En esta observación, se realiza lo que Perls consideraba como “terapia silenciosa”, de la cual todos salen beneficiados.

En otras ocasiones, el grupo puede trabajar con todos los participantes de manera interactiva a partir de tareas vivenciales o ejercicios de sensibilización guiada por el terapeuta, en torno a la exploración de algún asunto de interés común. Esto es lo que en Gestalt conocemos como “figura de grupo” o “figura colectiva”. El grupo actúa como cámara de resonancia o amplificación, que confronta, aporta y colabora cuando el trabajo conlleva escenificaciones, dramatizaciones o experimentos interpersonales. El grupo toma un ritmo de trabajo propicio para el desarrollo intra e interpersonal, donde todos conforman una melodía y abren espacios de salud común. 

¿Qué grupos ofrecemos?

CODEH ofrece los siguientes talleres vivenciales y grupos psicoterapéuticos:

1.    Taller AmOrtAl

Dirigido a todas aquellas personas que se sientan atrapadas en un amor que les hace sufrir, cuando el amor se ha convertido en un tormento y la persona se ha olvidado de sí misma y ha dejado de lado sus propias necesidades. Costo: $1200.00 mensual. Horario: todos los miércoles de 19:00 a 21:00 hrs.

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2.   Taller de Cineterapia

Dirigido a todos aquellos interesados en realizar un trabajo de crecimiento y superación personal a través del Cine de Arte. Se trata de recurrir a determinadas películas para que la persona pueda, sin gran dificultad, identificar cuál es la percepción que tiene de sí mismo y cuál es la naturaleza de su problema. Costo: $200.00 por sesión. Horario: último viernes de cada mes, de 19:00 a 22:30 hrs. Reservación y pago previos.

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3.   Grupo de Autoestima

Dirigido a todas aquellas personas interesadas en mejorar su autoconcepto y su autoestima, a partir del encuentro de una expresión más auténtica de sí mismos, y descubrir sus propias necesidades emocionales e interpersonales, así como los recursos internos con los que cuenta. Costo: $ 1,000.00 mensual. Horario: Todos los lunes de 18:00 a 20:00 hrs.

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4.   Grupo de Encuentro para Adolescentes

Programa en coordinación con el Centro de Desarrollo Psicológico AP; dirigido a adolescentes de 12 a 16 años (Grupo 1),  y de 17 a 21 años (Grupo 2). Costo: $ 1,00.00 mensual.  Horario: todos los viernes de 18:30 a 20:30 hrs.

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5.   Taller para Familias

Dirigido a todas aquellas familias interesadas en mejorar su dinámica familiar, fortalecer el vínculo afectivo entre sus miembros, y encontrar una forma de vida saludable y armónica. Costo: $ 3,500.00 mensual por familia. Horario: jueves y sábados de 14:00 a 19:00 hrs.

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Roman Polanski

El Inquilino es una película de largo metraje del director Roman Polanski, pertenece a los géneros de terror y thriller. Está basada en la novela de Roland Topor: El quimérico inquilino. Aborda el conflicto psicológico de un hombre tranquilo y modesto llamado Trelkovsky, quien renta un departamento en Francia, donde el inquilino anterior, una mujer, se había suicidado. Luego comienza a sospechar que el propietario y los vecinos están tratando de transformarlo para llegar a ser como el último inquilino, con el objetivo de que él también se suicide.

Es el tercer film de la llamada “trilogía de apartamentos” y algunos lo consideran como una mezcla entre Repulsión y El bebé de Rosemary. Muy apreciado por sus fans, muchos lo consideran el mejor de su filmografía, aunque en su estreno supuso un sonado fracaso. En esta película, Roman Polanski interpreta el rol principal: el de Trelkovsky.

BIOGRAFÍA Y CARRERA

De origen judío, experimentó en carne propia los males de la Segunda Guerra Mundial. Siendo muy joven su familia se mudó a Cracovia, Polonia, donde sufrieron los horrores de la ocupación nazi. El joven Polanski sobrevivió gracias a la ayuda de algunas familias católicas que lo salvaron de terminar en un campo de concentración.

Después de la guerra comenzó su carrera como actor teatral. Más tarde cursó estudios en la Escuela de Cine de Lodz. Tras rodar cinco cortometrajes entre 1956 y 1962, consiguió varios premios con El gordo y el flaco (Fat and the Lean, 1965), que rodó en uno de sus viajes a Francia y le sirvió para poder realizar su primer largometraje en Polonia: El cuchillo en el agua (1962), con el que consiguió una nominación a la mejor película extranjera en los Oscar de 1963. La película ya mostraba algunas de las características de sus siguientes producciones, como su gusto por los ambientes claustrofóbicos, al colocar a tan sólo tres personajes (una pareja y un desconocido) que navegan en un pequeño barco.

Gracias al reconocimiento cosechado con este film, Polanski rodó Repulsion (1965), ya producida por una compañía importante y que significó su primera gran producción en el Reino Unido, con Catherine Deneuve como estrella principal y con un argumento de thriller psicológico que le valió varios premios, incluido el Oso de Plata en el festival de Berlín de ese año.

En 1966 filmó Callejón sin salida (Cul-de-sac), de nuevo en Reino Unido, con Donald Pleasence como protagonista, en la que aparte del ambiente claustrofóbico tan característico del autor, deja ver atisbos de un humor negro muy particular que acompañará algunas de sus mejores películas. Cul-de-sac obtuvo el Oso de Oro en el festival de Berlín, así como muchos otros premios. En 1967 Polanski dio el gran salto a los Estados Unidos con el rodaje de El baile de los vampiros, primer filme que rueda en color. Este film, una parodia de las películas de vampiros de la época, le permitió mostrar sus dotes interpretativas y lo consagró en el mercado norteamericano. Durante el rodaje comenzó una relación amorosa con la actriz Sharon Tate, con la que se casaría un año después.

En 1968, Polanski rodó en EE.UU. una de sus películas más emblemáticas y polémicas La Semilla del Diablo (Rosemary’s Baby). La película obtuvo numerosos premios (entre ellos varias nominaciones al Oscar), logró el éxito internacional y tuvo gran repercusión.

En 1969 tuvo lugar uno de los sucesos que marcaría su vida, tanto personal como cinematográficamente. Su mujer, la actriz Sharon Tate, que se encontraba embarazada de ocho meses, fue una de las víctimas de la masacre que la banda de Charles Manson realizó en la casa que el director poseía en Los Ángeles. Tate cenaba en casa con cuatro amigos cercanos a la pareja, entre los que se encontraban: Abigail Folger, hija de Peter Folguer; Jay Sebring, William Garretson y Voyteck Frykowsky. Todos fueron brutalmente torturados y masacrados por miembros de la secta de Manson. Los sucesos tuvieron lugar mientras Polanski se encontraba en Londres preparando otro largometraje.

Una vez que fueron encontrados los asesinos y tras sufrir acosos y especulaciones por parte de la prensa estadounidense, Polanski regresó a Europa.

Tras un periodo de depresión, regresó al cine en 1971 con Macbeth, en una personal adaptación de la obra de William Shakespeare. La película fue el primer fracaso comercial de Polański, aunque en Inglaterra funcionó bien.

En 1973 viajó a Italia para rodar ¿Qué?, una comedia disparatada con Sydne Rome y Marcello Mastroianni que recordaba por momentos a Alicia en el país de las maravillas y que contiene alguno de los momentos más divertidos de su filmografía. La película fue un fracaso en EE.UU., pero en Europa consiguió un notable éxito, sobre todo en Francia, Italia y Alemania. En España fue prohibida por la censura de la época, debido a los continuos desnudos de Sydney Rome y tan sólo pudo verse en salas de arte y ensayo en versión original subtitulada. Actualmente ¿Qué? se ha editado en DVD en España por Filmax, en una versión bastante pobre de calidad de imagen y con un doblaje realizado para la ocasión bastante malo, lo cual desprestigia el resultado de la película y obliga a su visionado en versión original.

En 1974 Polanski volvió por la puerta grande, al rodar Chinatown, una película inspirada en los clásicos del cine negro, con las apariciones estelares de Jack Nicholson, Faye Dunaway y John Huston. La película fue un éxito mundial y lograría 11 nominaciones a los Oscars de las que obtendría tan sólo uno, así como otros numerosos premios.

En 1975 empezó a preparar el rodaje de Piratas, de nuevo con Jack Nicholson, invirtiendo gran parte de su propio dinero en la preparación. Como finalmente ninguna gran productora cinematográfica se interesó por el proyecto (porque pensaron que el género de piratas ya no interesaba a nadie), Polański se ve obligado a abandonarlo después de haber invertido una gran suma de dinero, así que viajó a Francia, donde, apoyado de nuevo por las multinacionales, comienza el rodaje de El quimérico inquilino (The Tenant), un thriller psicológico que quizá sea la obra cumbre del director polaco y en el que él mismo actúa como protagonista. Como las autoridades francesas pretendían presentar el largometraje en el festival de Cannes, Polański se vio obligado a realizar el proyecto a velocidad relámpago, con lo que pasaron tan sólo ocho meses desde que se escribió el guión hasta que se estrenó la película.

El quimérico inquilino se estrenó en 1976, fracasó en el festival de Cannes y recibió malísimas críticas. Fue un tremendo fiasco comercial y, curiosamente, hoy en día se ha convertido en el largometraje favorito de muchos de sus seguidores, ya que es uno de los trabajos más personales de Polanski y, a la vez, más retorcido, mezclando de forma magistral terror con humor negro.

En 1977 Polański, de nuevo en EE.UU., fue acusado de haber mantenido relaciones sexuales con una niña de trece años y se vio envuelto en un escándalo de abuso sexual y drogas, por lo que abandonó el país mientras estaba en libertad bajo fianza y tras haber pasado unos meses en prisión, previendo una condena mayor. Nunca volvería a pisar suelo estadounidense.

En 1979, tras un intenso rodaje de más de año y medio en Francia, Polanski estrenó Tess, basada en la novela de época de Thomas Hardy, con Nastassja Kinski como protagonista. Dedicó el filme a su fallecida esposa Sharon Tate. Tess fue uno de los mayores éxitos de su carrera; logrando varios globos de oro y estando nominada a 6 estatuillas en los Oscar, de las que conseguiría la mitad.

Reconocido como uno de los más grandes directores de la historia del cine, Polański se tomó un descanso como director de cine de seis años.

En 1986 regresó con Piratas, proyecto que pretendía haber rodado diez años atrás inspirándose en las películas de piratas y que, sin Jack Nicholson como protagonista, fue, como vaticinaron las productoras diez años atrás, un fracaso comercial.

Dos años más tarde volvió al género de suspense con una producción estadounidense rodada en Francia: Frenético, junto a Harrison Ford y la que sería la futura esposa de Polański, Emmanuelle Seigner. Frenético funcionó muy bien comercialmente y permitió al director adentrase en temas aún más oscuros en cuanto a la relación de pareja en Lunas de hiel, su siguiente trabajo, de nuevo con Emmanuelle Seigner como protagonista. El filme se estrenó en 1992 y, sin llegar a ser de lo mejor de la filmografía de Polanski, supera con creces los trabajos del director en la década de los 80 y 90.

En 1994 estrenó La muerte y la doncella (basado en el libro del mismo nombre de Ariel Dorfman) con Sigourney Weaver como protagonista. La cinta fue un éxito moderado tanto comercial como de crítica.

Tras abandonar un proyecto cinematográfico con John Travolta por desavenencias con el actor, en 1999 Polanski rodó La novena puerta, en la que adaptó de forma original la novela de Arturo Pérez-Reverte El Club Dumas y otorgó el papel protagonista a Johnny Depp.

El filme, aunque fue un éxito comercial, se ganó el estatus de una de las peores películas de Polański por parte de la crítica.

Fue en 1999 que Polanski incursionó en el teatro musical con la producción germano-austrica Tanz der Vampire (basada en la película de Polanski, con libreto de Michael Kunze y musicalizada por el célebre Jim Steinman). Dicha versión fue esteralizada por el fallecido actor estadounidense Steve Barton.

El musical fue un éxito, logrando una gran temporada en Viena, Austria y después siendo montada en otras ciudades alemanas como Stuttgart, Hamburgo y actualmente Berlín.

También recientemente se ha estrenado la versión polaca del musical, dirigida personalmente por Polanski.

El musical contó con una versión estadounidense: Dance of the Vampires, que pese a tener un gran presupuesto no logró captar el sentimiento original de la versión en alemán. El resultado fue una comedia ridícula, con una traducción/adaptación al inglés bastante mediocre, que fue un rotundo fracaso, no llegando siquiera a las cien funciones.

En 2002 recibió la Palma de Oro de la 55 edición del festival de Cannes, máximo galardón del certamen, por el film El pianista, adaptación de las memorias de un pianista judío polaco que sobrevivió a las masacres nazis gracias a la ayuda de un oficial alemán. En la 75 edición de los Oscar, El pianista recibió tres galardones, entre ellos el de mejor director para Polański, que no asistió a la ceremonia por ser prófugo de la justicia estadounidense.

Polanski estrenó (diciembre 2005 en España) Oliver Twist (2005), una película con la que se identificaba. En 2007 se preparaba para un nuevo giro en su carrera, con la adaptación de la novela “Pompeia” de Robert Harris. Demoras ajenas a su voluntad le obligaron a renunciar en septiembre de 2007.

Sin duda, el polaco se encuentra, desde hace ya muchos años, entre los más grandes directores de la historia del cine.

Fuente: http://es.wikipedia.org/wik